Sobrevive como puedas: ideal para 'catastrofans'

san andrés

Catástrofes/acción, EEUU, 2015, 114 min. Dirección: Brad Peyton. Guión: Carlton Cuse. Fotografía: Steve Yedlin. Música: Andrew Lockington. Intérpretes: Dwayne 'The Rock' Johnson, Alexandra Daddario, Carla Gugino, Paul Giamatti, Hugo Johnstone-Burt. Cines: Bahía de Cádiz, Bahía Mar, Las Salinas, San Fernando Plaza, Al Andalus, Yelmo, Odeón.

Me divierten y a veces hasta me gustan las películas de catástrofes. Esto quiere decir poco de bueno de mí como espectador exigente y nada sobre esta variante que incluye las catástrofes naturales, las perpetradas por los hombres o las provocadas por animales. Por citar títulos que me gustan, entre las primeras estarían San Francisco o Vinieron las lluvias, entre las segundas Pánico en las calles o Aeropuerto y entre las terceras La senda de los elefantes o Cuando ruge la marabunta.

Lo fundamental en una película de catástrofes es, naturalmente, la catástrofe: ella es la razón de ser y de esperar (en el cine clásico siempre se producía al final de la película). Lo que no quita que se agradezca que todo se hilvane con un guión mínimamente consistente. Este requisito no se cumple en el reciente cine de catástrofes, tal vez demasiado confiado en la perfección y espectacularidad de los efectos especiales. Seguro que conocedor del público al que se dirige. Películas con imágenes tan contundentes como El día de mañana se hunden, hasta cometer el imperdonable pecado de aburrirnos, a causa de su pésimo guión. La cito porque San Andrés también ofrece también imágenes muy potentes sustentadas sobre un mal guión que se parece demasiado al de El día de mañana y otra media docena de películas de catástrofes. Padres separados viajan en helicóptero (mientras les dura) de las ruinas de Los Ángeles a las de San Francisco a través de una California devastada por un terremoto para rescatar a su hija.

Desde el principio se deja claro que la verosimiltud no acudirá a la cita. Una chica cae con su coche por un precipicio y tras rebotar durante muchos metros de roca en roca sin que el coche se destroce, ella muera o siquiera pierda el móvil tras tanta voltereta -"no me siento muy bien", es todo lo que dice la jodía-, hasta que el vehículo queda colgado en una pared vertical. Música de rock y aparece un helicóptero pilotado por The Rock Johnson que la rescata en el último segundo. The Rock es el padre separado, Carla Cugino es su ex esposa, Alexandra Daddario es la hija que ambos irán a rescatar desde Los Ángeles a San Francisco cuando el terremoto lo deje todo hecho unos zorros y Paul Giamatti es el sismólogo de guardia. Él, siempre fiable, es el único que hace en la película algo a lo que se le pueda llamar interpretación.

Pero hay dos buenas noticias. Una es que no aburre, pese a que su guión parece una parodia de Leslie Nielsen. Y otra, que explica la anterior, es que los efectos especiales son asombrosos. Muy recomendable para catastrofans. No todos los días se ve un inmenso carguero alzado por un tsunami hasta ponerse en posición vertical y caer sobre el puente de San Francisco partiéndolo en dos.

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