Rubén Olmo presenta 'La tentación de Poe' con un baile a la locura

  • Esta noche llega al Teatro Villamarta esta obra con la que recrea los últimos momentos y pasiones de la vida del escritor

"Desde mediados del siglo pasado, cada 19 de enero, el sepulcro de Edgar Allan Poe amanece engalanado con tres rosas y una botella medio vacía de coñac, colocadas por un sujeto anónimo bautizado como 'Poe Toaster' (el que brinda por Poe). Quiero dedicar esta obra a todos los locos, cuerdos o no, que beben la vida a trago largo y pongo al servicio de la locura mi cuerpo, mi mente, mi alma, mi danza…".

Así, de esta forma, presenta Rubén Olmo su última creación, 'La tentación de Poe', que llega esta noche a Villamarta (21 horas) después de ser estrenada hace unos meses en el Teatro Central de Sevilla.

En él, el bailaor recrea las últimas horas del narrador, en las que no podía apartar de su pensamiento la imagen de su amada, Virginia Eliza Clemm. Esperando que el final calme el dolor de esta pérdida, revive los momentos de su pasado, el amor, el trabajo, la ausencia, la borrachera, el desprecio. Todas esas pasiones son escenificadas por Rubén Olmo para culminar con la partida hacia el infinito del escritor, calmado ya por la presencia del fantasma de su amada Virginia, representada por la bailaora Sara Vázquez, que lo acompaña en su viaje final.

Para esta nueva aventura, Rubén Olmo también cuenta con la colaboración de Juan Dolores Caballero 'El Chino', encargado de la puesta en escena, y con 14 alumnos de la Compañía Andaluza de Danza. Asimismo, y dentro del apartado coreógrafico, el bailarín sevillano ha tenido el respaldo de Ramón Oller, con el que ya participó en otra de sus creaciones, 'La Celestina'.

Pepa Caballero, jefa de producción y que ayer excusó la presencia de Olmo en la rueda de prensa de San Ginés, al encontrarse en el Teatro Real de Madrid con 'El Público', otro espectáculo estrenado esta misma semana. Caballero reconoció que 'La tentación de Poe' "ha sido el resultado de muchos meses de duro trabajo", y puntualizó que "como siempre y aparte de contemporáneo de verdad, Rubén hace un guiño al flamenco".

El último trabajo del bailarín cuenta además con la colaboración de Bruno Axel al violín, Sancho Almendral al cello, la percusión de Agustín Diassera y encierra una particularidad, la ausencia de guitarra. El cante en esta ocasión, porque en el estreno la voz corrió a cuenta del granadino Antonio Campos, la pondrá el veterano Juan José Amador.

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