El 'Réquiem' de Mozart sonará esta noche en el Teatro Villamarta

  • La Orquesta Sinfónica de Ucrania pondrá las notas de la mítica partitura inacabada del genio

Tras el Festival de Jerez recientemente finalizado, el Teatro Villamarta echa esta noche, a las nueve, el telón de su programación otoño-invierno. Lo hace con una obra mítica dentro del panorama musical clásico: el Réquiem de Wolfang Amadeus Mozart.

Sobre la historia del Réquiem hay muchas versiones, alimentadas, en gran parte, por el final de la genial cinta de Milos Forman, protagonizada hace casi 25 años por F. Murray Abraham, en el papel de Antonio Salieri, y por Tom Hulce, en el papel de Mozart. Una de las versiones más creíbles habla del encargo al compositor por parte de un desconocido de un réquiem. Mozart, obsesionado con la idea de la muerte, desde el fallecimiento de su padre y minado por su propia enfermedad, terminó por creer que la música que estaba componiendo serviría para su propio funeral. Pero la muerte le impidió finalizar la obra, de tal manera que sólo logró acabar tres secciones: El Introito, el Kyrie y el Dies Irae.Tras el estreno en la capital austríaca, el dos de enero de 1793, en un concierto a beneficio de su viuda, el Réquiem se convirtió en una de las obras más interpretadas de la historia de la música.

Más tarde se supo que aquel sombrío personaje (llamado Anton Leitgeb) era un enviado del conde Franz Walsegg, cuya esposa había fallecido. El viudo deseaba que Mozart compusiese la misa de réquiem para los funerales de su mujer, pero quería hacer creer a los demás que la obra era suya y por eso permanecía en el anonimato.

La Misa de Réquiem de Wolfgang Amadeus Mozart está basada en los textos latinos para el acto litúrgico católico ofrecido en las defunciones y que esta noche podrá disfrutar todo aquel que se acerque al Teatro Villamarta.

La Orquesta Sinfónica de Ucrania y Promoconcert, promotora de este concierto, ofrecerá la Sinfonía número 40, que junto a las números 39 y 41, fueron concebidas por Mozart como un ciclo unitario, y no deja de ser extraño que decidiera componer sinfonías para sus recitales por suscripción, dada su costumbre de producir conciertos para piano en tales ocasiones. El caso es que en el breve lapso de seis semanas Mozart terminó las tres sinfonías, fechando la última partitura, la número 41, el 10 de agosto de 1788. Resulta significativo el hecho de que cerrara su catálogo con la número 41 y dejara pasar los tres últimos años de su vida sin volver a abordar esta forma.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios