Rafael Sánchez Saus destaca la vigencia del mito artúrico

  • Leyendas medievales, el concepto de superhombre y la inmortalidad fueron los protagonistas de la segunda jornada de Fantasía y Leyendas en la Historia

"El del rey Arturo -afirma Rafael Sánchez Saus- quizá sea el mito que mayor trayectoria ha tenido a través de los siglos. Su historia ha demostrado una formidable capacidad de adaptación ".

Sánchez Saus, que habló, en su condición de medievalista, de las Raíces históricas y transformación literaria del mito artúrico, indica que la primera referencia al rey Arturo aparece en una serie de leyendas que eclosionarán en torno al 1000-1100, la Materia de Bretaña.

Godofredo de Monmonth llegó a incluir a Arturo en su Historia de los Reyes de Inglaterra, y el francés Wace le añadió elementos franco-normandos. "A partir de ellos, elabora Chétrien de Troyes sus cuatro novelas artúricas y convierte todo ese material en un fenómeno de cultura de masas para la época", afirma Sánchez Saus.

"Al contrario de lo que pudiera parecer, Merlín y otros elementos de la leyenda, como Morgana o el Grial, irían agregándose luego, en el siglo XIII, y transformarían el ciclo en algo mucho más complejo", apunta.

Sánchez Saus comenta también la teoría que hace de Arturo un britano romanizado, que luchó contra anglosajones, pictos y escotos y que operó en Britania tras las marcha de las legiones, en el siglo V: "Los últimos estudios apuntan, en efecto, a que era un caudillo romano y de religión cristiana, no un simple jefe de clan".

El mito del superhombre nazi, ofrecido por José Ramón Díez Espinosa, profesor titular de Historia Contemporánea de la Universidad de Valladolid, fue la intervención que cumplió la mitad de la jornada tras la participación de Sánchez Saus. El final de la segunda sesión de Fantasía y Leyendas en la Historia, contó con intervención de Manuel Antonio García Sedeño, titular de Psicología de la UCA, que ofreció la conferencia La fantasía humana de la Inmortalidad y la Eterna Juventud.

"Es importante saber cómo el hombre primitivo reflexionaba sobre su forma de estar en el mundo. Al ser mortal, desarrolla el miedo a la muerte, lo que le llevó a crearse un mundo paralelo repleto de cosas santas, objetos mágicos, como el cielo; esa cúpula celeste que convierte en un espacio sagrado -explicó el conferenciante para iniciar al auditorio en su pensamiento-. Independientemente de la fe de cada uno, el más allá es algo que el hombre se ha inventado por necesidad para defender la inmortalidad del ser, para no pensar en una vida temporal, con un principio y un final. A nivel colectivo, la fe es una necesidad humana", concluía García Sedeño.

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