“Pintaba retratos como si fuese una fotocopiadora”

  • La artista Carol Bernal expone una muestra de sus mejores trabajos en la cafetería Cem

Como si de su propio diario se tratase, la joven gaditana Carol Bernal se retrata a sí misma y a lo que le rodea, trasmite su alegría, sus preocupaciones, dibuja, no para de dibujar y si no tiene un modelo que se preste a posar, las líneas de su propio rostro toman forma sobre el lienzo.

Carol Bernal, que ultima estos días los detalles finales del videoclip debut del cantante mallorquín  José Miguel Miró, expone una muestra de sus mejores trabajos en la cafetería Cem, situada en la plaza de la Candelaria.

 Inmersa, asimismo, en la realización de una nueva cortinilla de animación y en las primeras frases del guión de su próximo corto—aún sobre folio en blanco—, hace seis años hizo sus maletas y se marchó a Valencia a estudiar la Licenciatura de Arte.  Allí encontró “una cultura más artística” que en Cádiz donde lamenta que “no se compra arte”, surgieron sus primeras exposiciones y trabajos “pintando graffitis en puertas o en bares” y desde allí y, tras no pocos esfuerzos, hoy encuentra un hueco en la capital gaditana. “La exposición surgió de un día para otro, en Cádiz no se puede exponer como no sea por el boca a boca”, asegura y añade —respecto a la reflexión de si el arte es caro o no—que “mi arte no lo es, además, sabiendo que exponía en Cádiz he bajado los precios, hay que saber a quién se vende”.

Esta creadora de ideas que no soporta la palabra “artista”,  “hay demasiadas cosas en el mundo  como para utilizar el pseudónimo de artista”, rompe con todos las ramas, no es alumna de Picasso, de Augusto Rodin ni tampoco de Leonardo Da Vinci, Bernal descubre las nuevas manifestaciones del siglo XXI a través del graffiti, las creaciones y soluciones audiovisuales y la animación en 2D y 3D. “De pequeña nunca tomé clases de dibujo ni nada, sólo pintaba retratos como si fuese una fotocopiadora”, recuerda.

A sus 25 años de edad piensa en crear una empresa de multiservicio en animación y publicidad pero a pesar de que “hay muchas subvenciones, para todo hace falta dinero y siendo una currita es muy difícil conseguirlo”, asegura.

Así, su obra trasmite un mensaje claro y directo:  “Si te gusta hazlo, no pares de dibujar nunca y observa tu alrededor y dibújalo donde sea, aunque digan que esta profesión no tiene salida, si te gusta hazlo”. Retratos, sentimientos y “todo lo que ha significado algo” se puede ver en La Candelaria.

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