Pastora Galván se reencuentra a sí misma en el Festival de Jerez

  • La bailaora sevillana retoma esta noche en el Teatro Villamarta su espectáculo 'Pastora', estrenado hace dos años

Dos años después de su estreno oficial en la Sala Compañía, Pastora Galván retoma su espectáculo 'Pastora' para adentrarse en el escenario del Teatro Villamarta. Lo hará con una versión "que ha cambiado mucho con respecto a la que hice en Jerez", resaltó la bailaora. Y es que Pastora fue completamente retocada para presentarse en la Bienal de 2010, un festival en el que logró el Giraldillo al Espectáculo más Innovador.

"Le hemos dado una vuelta de tuerca increíble, afirmó Pastora, sobre todo en la iluminación y en la coreografía", compuesta para la ocasión por su hermano Israel Galván, de ahí que no tenga problemas en reconocer que "en algunos momentos se reflejará él".

Arropada por su elenco clásico, es decir, la guitarra de Ramón Amador, las palmas y el compás de "del maestro Bobote", y las voces de José Valencia y Cristian Guerrero, la hispalense pondrá en liza "un espectáculo sencillo pero que a la vez tiene mucho sabor y sorprende. En cada momento hay detalles", aseveró la protagonista.

Pastora, que confía "en cortar oreja y rabo en esta tierra como es Jerez", desglosó algunos de los palos que irá desgranando a lo largo de su actuación. "Empezaremos con un homenaje a Triana Pura, a esas glorias viejas como la Carmen del Titi. Después haremos marianas, soleá de Triana, seguiriyas, sevillanas y alegrías, con ese ritmo rápido que se hacía antes".

La sevillano reconoció que en su regreso a Jerez, donde ya estuvo el pasado viernes con motivo del estreno de Metáfora, que "siempre hay respeto, pero bueno, una vez que subes al escenario y te metes den tu papel ya no te acuerdas de nada".

Pero además de la presentación de Pastora, la bodega San Ginés acogió ayer la presentación del libro del jerezano Pepe Ruiz Mata, 'El flamenco como identidad hibernada', una obra que pertenece a la colección de ensayos 'Tierra de Nadie'.

Ruiz Mata, nacido en pleno corazón de San Miguel, reconoció que "éste ha sido un planteamiento que me hice acerca de dónde podría surgir el flamenco. A mí no me cuadraba que el flamenco fuese sólo una cuestión de gitanos porque los gitanos cuando surge el flamenco todavía no se habían asentado. Le veía unas reminiscencias mucho más antiguas, por eso le he llamado una Identidad hibernada porque ha estado hibernando durante siglos hasta que resurge en el siglo XVIII".

"Lo que intento demostrarmediante una serie de teorías que el flamenco es algo más que un arte, es un rito que se lleva celebrando en Andalucía desde hace años, pero que ha roto hace doscientos años con el formato actual", explicó.

El libro se completa con un análisis de las zambombas "porque es algo que echaba de menos, no he visto ningún estudio un poco profundo sobre qué es la zambomba y qué representa", concluyó el escritor jerezano.

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