Nombres míticos para el festival Primavera Sound de Barcelona

  • Seis escenarios acogen al mejor pop, rock y electrónica urbana, en el recinto del Fórum

Pocas veces la vida nos permite disfrutar de los resultados que pueden llegar a ofrecer dos ideas, calidad y cantidad, condenadas casi siempre al antagonismo. Compatibilizando también conceptos como riesgo, esfuerzo, criterio y resultados, la organización del Primavera Sound (PS) ha conseguido armar un cartel cuyo virtuoso defecto radica en la altura a la que se deja el listón de cara a próximas ediciones. No obstante, hace tiempo que el PS anda consagrado como la más importante cita con el pop, el rock y la electrónica en el ámbito urbano. A ello contribuye en gran medida su ubicación en el idóneo recinto del Fórum, un espacio que, además de contar con el Mediterráneo como ingrediente de lujo, posibilita sin problemas el continuo trasiego de espectadores, facilitando al mismo tiempo el descanso gracias a amplias zonas de esparcimiento -que incluyen guardería y actividades para futuros herederos- y graderíos en dos de los seis escenarios del festival. Uno de éstos es el Auditorio, lugar donde se persigue la creación de una química diferente entre artista y público, con propuestas que en ediciones precedentes han ido de Antony a Jonathan Richman. Será ahí donde Portishead brinden el viernes la segunda de sus actuaciones -la primera está fijada para hoy jueves-, estando llamados (y casi obligados) a protagonizar el momento álgido de esta edición.

Sol, Mediterráneo, comunicaciones, servicios, cerveza para celíacos… Perfecto, pero la principal razón para que el PS lleve varios años pugnando con el FIB por el liderato de los festivales que sobrevivirán cuando estalle la pujante burbuja musical, es la reunión de una sobrecogedora nómina de artistas capaz de abarcar todo el arco de la escena alternativa, desde el hip-hop, que contará con la presencia de los ilustrísimos Public Enemy, hasta las últimas sensaciones creadas por los neoyorquinos MGMT con su apuesta electro-psicodélica.

Public Enemy no serán los únicos veteranos con galones. La reunión de nombres míticos comprende a otros raperos, como De La Soul, históricos del rock con octanaje representados por Mission of Burma, garajeros de la categoría de The Sonics, o históricos del indie como Dinosaur Jr. También a Devo, reivindicados desde el pasado año como los visionarios que fueron y son, Nick Lowe, con su pop de salón, o el propio Enrique Morente, quien recuperará junto Lagartija Nick un disco, Omega, que, con doce años a sus espaldas, pasa por ser un clásico de nuestro tiempo y un símbolo de la experimentación y el mestizaje. Son ejemplos tangibles de una de las políticas del PS: combinación de nuevos artistas y tendencias con historia viva (y activa) de la música popular.

A ese punto puede que lleguen algún día Cat Power, la princesa del folk que defenderá su exquisito disco de versiones, Okkervil River, triunfadores en 2006 con su Stage Names y poseedores de un gran directo o, por qué no, gente de aquí como los luminosos Tachenko, también excepcionales sobre el escenario, o Madee, situados en la madurez más fructífera con L'Antarctica, su último álbum. Abundando en el producto nacional, hay que mencionar a dos de los artistas más exportables que ha dado últimamente la escena, como son Russian Red, la sorpresa de lo que llevamos de año con su folk prematuramente maduro, y El Guincho, cuyo repertorio experimental y mestizo lo sitúa en un plano paralelo a unos Animal Collective a los que, a buen seguro, andará muy atento. Pero, claro, hay más razones para engancharse a un evento que se extenderá hasta el sábado. Y aun se está a tiempo de descubrirlas.

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