Músicas históricas para la Pepa

  • Cinco recitales a cargo de grupos y solistas de primer nivel internacional, como el Cuarteto Casals y Javier Perianes, pondrán sonido en Cádiz al entorno histórico que hizo posible la Constitución de 1812

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Del 2 al 5 de febrero se celebrará en Cádiz un ciclo de conciertos programado por el Centro Nacional de Difusión Musical en colaboración con el Consorcio para la conmemoración del II centenario de la Constitución de 1812. Bajo el significativo título de ¡Viva la Pepa!, se agrupan cinco recitales que pretenden poner sonido al entorno histórico que hizo posible el estallido de la revolución española y su obra política culminante, la redacción del primer texto constitucional de nuestra historia. Serán grupos y solistas españoles de primer nivel, algunos incluso de extraordinaria relevancia internacional, los que en tres espacios diferentes de la capital gaditana participarán en la confección de este mosaico sonoro en el que confluyen obras inmortales de la tradición occidental con interesantes rescates del patrimonio español.

Abrirá la serie el jueves 2 de febrero a las 20:30 en la hermosa iglesia del Carmen la Orquesta de Córdoba dirigida por José Luis Temes, que ofrecerá una muestra de su trabajo en torno a las sinfonías de Ramón Garay (1761-1823). Asturiano de origen, Garay pasó casi cuarenta años como maestro de capilla de la catedral de Jaén, donde escribió básicamente música litúrgica, pero también encontró tiempo para dedicarse a su afición sinfónica, dejando una serie de diez sinfonías, escritas entre 1790 y 1817, que Temes y el conjunto cordobés grabaron recientemente para un triple álbum del sello Verso patrocinado por la Fundación BBVA. En Cádiz ofrecerán dos de esas sinfonías contrastándolas con su principal modelo, el de Haydn, en este caso a través de dos de las obras más conocidas de su período Sturm und Drang, las sinfonías María Teresa y Los adioses.

Si estas obras de Garay ya eran conocidas (sobre todo, merced al trabajo discográfico reseñado), una incógnita es su Oratorio al Santísimo escrito en torno a 1815 que proponen Tomás Garrido y la Camerata del Prado al día siguiente, pero en el mismo espacio y a la misma hora. Garrido es uno de los incansables buceadores en los arcanos de la música española del Romanticismo, tan denostada y olvidada siempre. Como solistas participarán cuatro voces ya reconocidas dentro del ámbito de la música antigua nacional: Margarita Llamas, Gabriel Díaz, Miguel Bernal e Isidro Anaya.

El sábado 4, en sesión matinal (a las 12:00) en el Oratorio de la Santa Cueva, el excepcional Cuarteto Casals, sin ninguna duda el grupo de cámara más prestigioso del actual panorama español, ofrecerá una obra que en los últimos tiempos se ha hecho ya habitual en Cádiz, gracias a que la Fundación Caja Madrid la venía programando cada año: las Siete Últimas Palabras de Nuestro Redentor en la Cruz de Joseph Haydn. Se trata de una partitura que la Cofradía gaditana de la Santa Cueva encargó al compositor austriaco en la cima de su fama internacional (1787): Haydn respondió con una maravillosa composición orquestal que luego él mismo transcribiría para el cuarteto de cuerdas, que es como se escuchará en esta ocasión.

El mismo sábado, pero por la noche (20:30) y en el Museo de Cádiz de la Plaza de Mina, tendrá lugar una sesión muy singular: Los Músicos de Urueña, formación que lidera el polifacético Luis Delgado, ofrecen con el título de La Isla de León un repaso por las canciones que fueron populares durante el reinado de Carlos IV, la Guerra de la Independencia y los primeros tiempos de la monarquía de Fernando VII, hasta el trienio liberal (1820-23). Son piezas en su mayoría de contenido político, patriótico o sarcástico que circulaban de voz en voz, calcando esquemas musicales conocidos, de la tirana al polo o el bolero.

El ciclo se cierra el domingo 5, también en una matinal (12:00) en el Museo de Cádiz, con uno de los nombres fundamentales del piano de este principio del siglo XXI, el onubense Javier Perianes, que ofrece un recital en el que la música del sevillano Manuel Blasco de Nebra (1730-1784), que lleva tiempo frecuentando (grabación monográfica incluida para Harmonia Mundi), se contrasta con la de dos de los mayores maestros del Clasicismo vienés, Haydn, que vertebra así todo el ciclo, y Beethoven, una de las preocupaciones actuales del pianista de Nerva, que ha llevado muy recientemente también al disco en una grabación para la misma multinacional francesa de próxima publicación.

Tras el Festival de Música Española de noviembre, Cádiz vivirá pues a principios de febrero una especie de segundo minifestival, que tiene todos los ingredientes necesarios para convertirse en una cita inolvidable.

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