Muere a los 71 años el actor mexicano Pedro Armendáriz

  • Famoso y reconocido pese a la larga sombra de su padre, el artista triunfó en su país y también en producciones de Hollywood, como 'El Zorro' de Banderas

Hijo de una de las grandes figuras de la época del cine de oro de México, con quien comparte nombre, el actor mexicano Pedro Armendáriz, fallecido ayer en Nueva York a causa de un cáncer, consiguió ganarse un hueco propio en el imaginario de su país gracias a una larga y fructífera carrera.

Desde que debutó, en 1965, en el filme Fuera de la ley y hasta su última aparición pública en las pantallas, en marzo de este mismo año, en el cortometraje Despertar, Armendáriz (1940-2011) participó en más de 140 películas que le otorgaron fama y reconocimiento.

Y eso que su carrera profesional estaba encaminada hacia la arquitectura y que, como llegó a decir, su llegada al cine se produjo de forma casual y no intencionada, después de aparecer en unos cortos de Arturo Ripstein que le llevaron a interpretar una película producida por Raúl de Anda.

"Yo no experimenté la carga del peso de mi padre; en un tiempo, de chico, ni me di cuenta de que mi papá era actor porque mi ídolo entonces era Jorge Negrete, y nunca tuve ese conflicto", señaló en 2006 al recoger en Huesca el premio Luis Buñuel.

Una vez decidió poner su rostro delante de las cámaras, éste dio la vuelta al mundo con su participación en películas de la saga de James Bond como Licencia para matar, así como en dos grandes producciones como La máscara del zorro y La leyenda del zorro, junto al español Antonio Banderas.

Su aspecto era apreciado en Hollywood como el idóneo para dar vida a las historias de fronterizas, algo que se puede apreciar, además de en los dos anteriores filmes citados, en Erase una vez en México.

Armendáriz dijo en una ocasión que los actores de su país "se van de México pero ya no regresan, o regresan hablando en dólares".

Él fue uno de los que fue y volvió, aunque siempre lamentó la influencia del cine estadounidense y cómo la falta de apoyos oficiales forzaba la marcha de cineastas y técnicos mexicanos fuera del país.

En su caso, él sí consiguió en México, a finales de los 70, con sus actuaciones en películas como La casta divina, de Julián Pastor, La pasión según Berenice, de Jaime Humberto Hermosillo, o Cadena perpetua, de Arturo Ripstein, convertirse en uno de los actores más importantes de su generación.

Su nombre figura igualmente en los créditos de algunas de las películas mexicanas más famosas de los últimos 15 años, como La ley de Herodes y El crimen del Padre Amaro.

Fue en este tiempo cuando el actor comenzó a cosechar diversos premios a nivel internacional, desde Francia, donde el festival Los Tres Continentes, en Nantes, le brindó en 1997 el homenaje México: Pedro Armendáriz, padre e hijo; hasta San Sebastián, donde además de haber sido jurado en alguna ocasión, recibió en 2007 el Premio Incombustible.

El año pasado, al recibir un premio en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva (España), el productor Manuel Pérez Estremera describió a Armendáriz como un actor "de musicales, teatro y cine en Estados Unidos, México y España".

El Festival Internacional de Cine de Guadalajara le entregó en 2006 el Mayahuel de Plata por su aportación al cine mexicano, mismo año en el que recibió la Iguana de Oro del Festival de cine de Puerto Vallarta.

En 2007 el Festival Internacional de Cine de Biarritz rindió homenaje a su trayectoria en el cine mexicano y en 2008 fue también reconocido por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.

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