Vi Festival de Música Española de Cádiz Críticas

Morir por la Patria, que bello morir…

Quizá hubiera que preguntarse por el sentido de esta frase de una de las canciones patrióticas de Fernando Sor hoy día, justo doscientos años después de su composición…

La Camerata Vocal e Instrumental del Gran Teatro Falla, convocó a 25 músicos bajo la dirección de José Luis López Aranda para interpretar un concierto en el que se aunaron los cantos patrióticos, fruto de la labor de investigación a la que nos tiene habituado este director de orquesta gaditano, junto con su propia producción creativa como compositor. Si bien el titulo que figura en el programa de mano es Literatura y Música en la Guerra de la Independencia española, 1808-2008, no es menos cierto que el mismo podría haber sido algo así como: Los finales del clasicismo español y la Guerra de la Independencia. Junto a los músicos, el coro hizo su aparición en la segunda parte, e intervinieron tres cantantes habituales de la Camerata y de la Orquesta Manuel de Falla: Desirée Seglar Rodríguez, soprano, Pedro Miguel Calvo Durán, tenor, y Ángel Tomas Pérez Cruceira, barítono.

El concierto estuvo bien estructurado, y sus obras sabiamente escogidas, e incluso me atrevería a decir que López Aranda ha sido valiente al interpretarlo, eligiendo justo para la primera parte dos sinfonías: Una de Fernando Sor: Sinfonía III, en Fa Major, y otra de Ramón Garay, Sinfonía nº 5 en Do mayor. Ambas, de una factura exquisita y de fácil comprensión para el publico asistente al Falla (aunque hubiera sido deseable un poco más de energía y vitalidad en la interpretación de la Camerata). Y digo esto, pues el director se reservó para el final su propia producción, a saber: Tres canciones Patrióticas dedicadas al Bicentenario de la Batalla de Bailén, con el riesgo que ello conlleva, por lo novedoso. Sin embargo, la programación le salió bien a la Camerata, que vio recompensada su labor con el aplauso sincero del público, a pesar del salto grande que hubo entre la primera parte y la segunda, pues la sinfonía de Ramón Garay responde a estructuras totalmente clásicas y de influencia haydiana, mientras que la composición de José Luis López Aranda que cerraba el concierto responde a esquemas actuales, donde el compositor juega con la expresión, la palabra y la voz como un instrumento más de la orquesta, recreando situaciones, describiendo escenas, en este caso bailenenses.

Quizá lo mas flojito del concierto fueran las Seis canciones Patrióticas de Fernando Sor, compuestas todas en torno a 1808, y no por la actuación del coro o los cantantes, que en mi opinión estuvieron bastante correctos, sino por las obras en sí, enardecedoras del amor patrio, pero sosonas desde el punto de vista musical.

El gran mérito del concierto de la Camerata, además de escoger el escenario del VI Festival de Música Española para interpretar este tipo de obras, consiste en la labor investigadora, y además sobre una parte importantísima de la historia de Cádiz, como lo fue la Guerra de la Independencia. A la Camerata únicamente desearle mejor suerte en su consolidación, lo que sin duda redundara en una proyección más relevante de la misma.

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