Moccia destaca la "fuerza" de Vejer y Hondarribia como escenarios

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Lleva apenas una semana fuera del horno y la nueva novela de Federico Moccia (Tú, solamente tú) ha trepado hasta los primerísimos puestos de las listas oficiales de libros más vendidos. La entrega -segunda parte de Ese instante de felicidad- vino arropada de una inusual campaña de marketing. Dado que allá donde acudía Moccia a firmar libros, sus lectores le pedían que ambientara allí su próxima historia, los editores decidieron convertir esa petición en algo social, animando convocatorias a través de las redes sociales.

Así, fueron tres localidades las elegidas para el libro que acaba de editar Planeta: Vic, Hondarribia y Vejer. El autor viajó por todas ellas para descubrir cuál le inspiraba más, siendo las dos últimas las escogidas: "Yo he viajado por toda España ya antes de escribir este libro -comentaba el autor en el encuentro de presentación de la novela en Vejer-, y creo que es un país lleno de pasión y diversidad. Pero en Vejer uno tiene esa sensación de tranquilidad, de haber llegado a tu lugar en el mundo. Vejer tiene sus propios sabores, su manera de ver y mostrarse, la herencia árabe; es el último reducto y, a la vez, no pierde contacto con el mundo".

Tanto Hondarribia como Vejer, indicaba el escritor italiano, son lugares con un "carácter muy fuerte, y me gustaba que María, mi protagonista, fuera de Hondarribia pero de origen gaditano, y que viviera en Vejer". Moccia recordó sus primeros viajes a la feria de Sant Jordi, cuando firmaba diez o quince ejemplares -en comparación con el escenario actual, en el que se forman colas frente a su caseta-, y cómo, en uno de esos encuentros, una lectora le sugirió que la protagonista de su próxima novela fuera una chica española.

"Al darle vueltas a la idea, recordé que las jóvenes españolas que viajan a Roma se alojan en un hostal frente a la Fontana Di Trevi, y decidí que ese fuera el origen de la búsqueda de Nico y su amigo Gio, a partir de unas coordenadas equivocadas que no les dejan más remedio que seguir viejando si quieren encontrar a María".

A la hora de decidir el destino último de la novela, Moccia tuvo en consideración las referencias de las redes sociales, las de los italianos que vivían en la zona y el trato especial que recibió durante su paso, con una gente "dispuesta" a abrirle las puertas de sus casas. "Es la disposición de disfrute más allá de los elementos -explicó-. Como cuando hay una fiesta aparentemente perfecta pero no tiene vida,frente a otra en la que ni la comida ni la bebida ni lamúsica son especialmente excepcionales, pero resulta que tienes una fiesta estupenda, y es por la gente que has reunido".

Luego, ya decidido el emplazamiento y ya en Roma, Moccia encontró que había leyendas locales, como la de la joven enclaustrada o la que se trasladó a Marruecos, que casaban a la perfección dentro de la historia original. Pero Tú, simplemente tú no es solamente -apunta Moccia- una historia de amor, sino una historia de búsqueda en el sentido amplio del término: en este caso, la de Nico tras la muerte de su padre: "Cuando perdemos a algo o alguien -explica el escritor- nos sentimos traicionados. A través de su búsqueda de María y de su encuentro en Vejer, Nico halla una forma nueva de aceptación de todo lo que le rodea y del amor de su padre. El deseo de hacer una nueva vida y formar una nueva familia supone su asunción de las cosas".

"Este libro es también una reflexión para mí, ya que escribiéndolo fui recordando muchos de los momentos que viví con mi padre, algunos muy bellos, y que pasaron como pasan siempre: sin que nos demos cuenta -prosigue Moccia-. Cuando perdemos a alguien, perdemos también el equilibrio puesto que nos quedamos sin punto de referencia. Como ocurre en Un instante de felicidad, esta novela cuenta con momentos de humor pero también proporciona momentos de reflexión sobre la vida que vivimos. A veces, no prestamos la atención adecuada a esos momentos, que son maravillosos, porque la vida es eso".

Este libro no será sólo una historia de amor, pero Federico Moccia ha dado con la clave del éxito escribiendo novelas de corte romántico -entre ellas, títulos como Perdona si te llamo amor o A tres metros sobre el cielo- que han supuesto récords de ventas y cuentan con adaptaciones cinematográficas. Amor. Los psicólogos sostienen que las relaciones de pareja cuentan con tres patas fundamentales: apoyo, proyecto en común y sexo. Prácticamente todo lo demás puede clasificarse de neurosis.

"A la neurosis sólo se llega cuando no existe el diálogo o la capacidad de construir -comenta al respecto el autor-. Como sucede con las cosas de cada día, es mejor tomarse el amor a la ligera. Hay demasiadas cosas bonitas en el mundo como para no disfrutarlas con facilidad; si una relación no funciona, no hay que insistir en ello. Creo que, en las relaciones es esencial desahogarse y no acumular lo que nos pasa, lo que nos causa la neurosis. Pero bueno... luego me pasas el teléfono de ese psicólogo, por si tengo algún problema. Aunque espero que su subsistencia no dependa de sus pacientes", bromea.

"Un libro es un puente hecho de palabras que unen a personas que viven en sitios distintos, y que nos ayuda a compartir los momentos felices y los dolorosos, y a entender las distintas formas de ver la vida", reflexiona Moccia, que se encuentra trabajando en una tercera parte de A tres metros sobre el cielo, ahora que se cumplen diez años de su primera aparición en italiano. "Si tengo alguna duda en el proceso -dice-, llamaré a ese psicólogo".

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