Cine

Miyazaki despierta el entusiasmo en Venecia

  • El cineasta japonés presenta en la mostra la cinta de animación 'Ponyo on the Cliff by the Sea', su versión de 'La Sirenita'.

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Tan sólo han pasado cuatro días de competición pero se necesitaba una película que animara el Festival de Venecia y Hayao Miyazaki lo ha conseguido con sus dibujos en Ponyo on the Cliff by the Sea, la versión de La Sirenitade toda una autoridad en la animación.

La crítica en el certamen italiano respondió con un entusiasta aplauso a esta tierna fábula en la que se cruzan la cultura japonesa con la occidental a través de la historia de un pez-niña, Ponyo, que quiere convertirse en ser humano después de conocer a Sosuke, un niño de cinco años que vive en un acantilado de un pueblo costero.

Miyazaki, el creador de conocidas series de televisión como Heidi o Marco, vuelve a dejar patente su fascinación por la literatura infantil ofreciendo una nueva versión de la obra de Andersen, un cuento que -según explicó en rueda de prensa- leyó cuando tenía nueve años. Entonces le decepcionó que la sirenita no tuviera alma, que sólo la tuvieran los humanos.

Por esa razón escribió Ponyo, una obra que también ha concebido como un regalo para los hijos de los miembros de su equipo, que ahora comienzan a ser padres. Así, la película parece que va más dirigida a un público infantil que anteriores trabajos suyos como El viaje de Chihiro, con la que Miyazaki ganó en 2002 del Oso de Oro en Berlín y el Oscar.

El maestro japonés ya recogió un León de Oro en Venecia hace tres años cuando se le distinguió por toda su trayectoria, una carrera que ha creado escuela y ha dejado singulares discípulos, como John Lasseter, uno de los jefes de los estudios Pixar y director de películas como Toy Story.

A sus 67 años, y aunque reconoce que la tecnología digital es de gran ayuda, Miyazaki reivindica la forma tradicional de dibujar. "La animación necesita el pincel, que se recurra al dibujo manual, y seguiré utilizando el pincel mientras pueda", aseguró.

Venecia tiene este año dos películas de animación a concurso y ambas provienen de Japón.

Miyazaki consiguió animar el certamen, que este domingo también mostró en la competición oficial Il papa di Giovanna, del italiano Pupi Avati, y la francesa L'autre, de Patrick Mario Bernad y Pierre Trividic.

Avati, que este año cumple 70 años y es uno de los realizadores italianos más veteranos en activo, habla del amor paterno con una historia ambientada en los años de la Segunda Guerra Mundial.

Silvio Orlando da vida a un modesto profesor de pintura, casado con una hermosa mujer (Francesa Neri). Su hija (Alba Rohrwacher), sobreprotegida por el padre y con una relación distorsionada con la madre, mata a una compañera del colegio y es ingresada en un centro psiquiátrico. La guerra dividirá a la familia pero el padre renuncia a todo por seguir cuidando de su hija. "He puesto en esta película todo lo que sé, bueno y malo, sobre ser padre", explicó Avati en rueda de prensa.

El director italiano, que ya ha concurrido en otras ocasiones al certamen, es especialista en recrear ambientes de época y con esta película regresa a su Bolonia natal para ofrecer de nuevo una cuidada ambientación y una admirable recreación de la ciudad entre fines de los 30 y principios de los 40. A la historia sin embargo le ha faltado garra para ganarse a la crítica, que ha elogiado además la labor de los actores.

La francesa L'autre ha sido la película que menos adeptos consiguió de las presentadas este domingo a concurso. Dominique Blanc da vida a una mujer de 47 años que decide separase de su pareja, un chico más joven que ella, pero al saber que él comienza a salir con otra mujer, los celos le hacen perder la cabeza. El extraño viaje que la protagonista emprende hacia la demencia no ha convencido a los espectadores, que rieron en más de alguna escena supuestamente dramática.

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