Max lleva hasta la Casa Pemán el universo de su "lugar del sueño"

  • El dibujante, Premio Nacional del Cómic, expone a partir del próximo lunes 'Hipnotopía', un repaso a los últimos diez años de su producción artística

Hace un año, cuando el Ministerio de Cultura concedió el I Premio Nacional del Cómic, decidió otorgárselo a una figura relacionada con el underground. Francesc Capdevila, 'Max', se atrevió a adaptar a cómic El capital de Marx en 1976 y fue uno de los miembros fundadores de la revista Elvíbora. Aunque cuenta con cintura estilística, muchas de sus creaciones recuerdan a las viñetas del antiguo TBO -aliñadas, eso sí, con una vuelta de tuerca perversa-. Sus dibujos han sido referente común a lo largo de estos años y, entre sus actuales colaboraciones, se encuentran el suplemento literario de El País y The New York Times.

Hipnotopía, la muestra organizada por Sa Nostra y Cajasol que se inaugura este lunes en la Casa Pemán, recorre la última década de producción del dibujante catalán: "Max no es sólo uno de los grandes de la historieta española contemporánea, sino de la cultura contemporánea", comenta en el acto de presentación Paco Cerrajón. Para el director del Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla, el dibujante "colaboró en el desarrollo en España del cómic como un género adulto, sacando al mundo del tebeo del gueto en el que se encontraba durante el Franquismo. Desde entonces, su trayectoria no ha hecho más que crecer".

La exposición recorre la producción de Max a lo largo de la última década, en su calidad de autor de cómic y de ilustrador para diversos formatos. "Y me ha supuesto la oportunidad -añade el propio autor- de sacar el trabajo un poco más allá de galerías y salones de cómic. Cosa que está muy bien, porque yo entiendo que trabajo para todo tipo de gente".

El curioso nombre de la muestra surge, precisamente, del hilo que da unión a creaciones tan diversas: "A la hora de montarla -cuenta Max- descubrí que, en gran parte de lo que hago, los sueños tienen una tremenda importancia. El sueño es donde menos nos escondemos, aunque nos disfracemos bajo todo ese material onírico y extraño".

Y de ahí surgió toda esta Hipnotopía. Un lugar del sueño que se divide, a su vez, en Hipnogramas -carteles y portadas de discos, "donde he podido soltar mi vena psicodélica", apunta el dibujante-; Hipnoramas -dibujos, dípticos y trípticos-; e Hipnomedia -historias de desarrollo gráfico-.

"En esta última -añade-, están los dibujos que realicé para una colección de libros de filosofía ilustrada y la historia completa de Bardín, el Superrealista (ganadora del I Premio Nacional de Cómic), hecha a lápiz".

Un mundo de sueño muy lejos del del Sandman: "Siempre entendido -continúa Max- como una explicación de la realidad, no como fantasía ni escapismo a mundos inventados. Siempre referido a lo que me rodea".

El creador señala una de las láminas en el suelo de la sala, aún por montar: "La biblioteca -dice, nombrando el título- es en realidad mi biblioteca, con todos los autores que me han fascinado".

Y entre ellos, por supuesto, está Jung. Y Graves. Y La rama dorada. Y Poe. Y Blake. Y Carroll. Y Grosz.

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