Materia y sueño. La esencia de la forma plástica

Varios aspectos determinantes se desprenden de la contemplación de esta exposición de José Manuel Darro. El primero viene dado de la propia esencia creativa del autor, su inquietud impenitente que le hace buscar posiciones que provoquen desenlaces inesperados. De este modo, Darro se adentra, como hiciera Paul Klee en 1914, en el Túnez mágico a la búsqueda de los efectos cromáticos, los desarrollos cambiantes y voluptuosos de una luz que crea infinidad de matices para ser aprehendidos y puestos en valores artísticos. Allí, como el suizo sintió, fue poseído espontáneamente por el color, también por las formas imposibles de una realidad que el artista asume para desentrañar los máximos de una forma plástica que recrea, sintetizada, la infinita magia de un paisaje de extremos. Al mismo tiempo, la muestra se presenta en el Parque de las Ciencias, inusual espacio artístico para una pintura, un grabado y una escultura, que se adentran por estancias que conjugan la suprema racionalidad del arte islámico y los volubles efectos de la luz, el color y las formas. Por eso, no es ni mucho menos descabellado, que en el que es el gran Centro de las Ciencias en España, se deje un pequeño hueco para mostrar la perfecta yuxtaposición de contrastes que se producen en la obra de José Manuel Darro. En este sentido hay que decir, además, que la muestra está ajustadísima museográficamente, con los espacios hábilmente cubiertos con obras impactantes que generan espectacularidad y emoción y con una escultura muy bien escogida y sabiamente distribuida.

La exposición de José Manuel Darro, que además, se vale -como no podía ser de otro modo presentándose donde se presenta- de las nuevas tecnologías para su puesta en escena, parte de los dibujos y los escritos que el autor, a modo de cuaderno de campo, realiza y que sirven de base conformante para los posteriores trabajos. A continuación nos muestra una serie de extraordinarios grabados - "Tondo rojo y blanco", "Tondo multicolor", "Celosía fría" y "Materia y sueño" - que posibilitan un entramado perfectamente estructurado y patrocina bellamente la contundencia formal de la obra gráfica, a la vez que manifiesta sutilmente la esencial marca dibujística de la filosofía artística árabe. Junto a tan esclarecedor grabado se presenta una serie de técnicas mixtas- sobresalientes "Rojo encendido" y "Voz de sangre" -que continúan la realidad plástica y estética de la obra seriada. Y para terminar la redonda muestra, los episodios geométricos tridimensionales que entroncan con el personal universo escultórico de José Manuel Darro, con un escogido ramillete de piezas que redundan en las arbitrarias formas de la estética arabesca y que el autor ha acentuado su multiplicidad visual hasta establecer distintos puntos de vista, con lo que pone de manifiesto la esencia repetitiva presentida en el arte que sirve de base para el feliz trabajo de un artista con muchos matices.

Importante la exposición de José Manuel Darro en este espacio donde la materia física adquiere la suprema potestad de aquel sueño que el artista -lo mismo que hiciera Paul Klee- tuvo en un Túnez, ahora más que nunca, en nuestro corazón.

Parque de las Ciencias (Granada).

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