Maratón de emociones para el debut español de 'Aquí un amigo'

Diversión asegurada, o por lo menos, el intento. Un reparto magnífico que cuenta con dos galanes españoles como son Jaime Blanch y Ramón Langa. Y la creatividad, unida al surrealismo que envuelve la escritura de un gran autor como es Francis Veber.

Con sólo estos detalles, y la miel en los labios para los más curiosos de este arte, se muestra por sí sola la representación teatral Aquí un amigo, del original L'emmerdeur, de Francis Veber, que será estrenada, en España, en el Gran Teatro Falla, a las nueve de la noche del viernes. Se trata de un clásico del teatro francés contemporáneo, y en este montaje, Jaime Blanch encarna la figura de un vendedor de camisas que se quiere suicidar, después de que su mujer lo haya abandonado. Quien lo hará desistir de sus propósitos es, curiosamente, el hombre de negro, reencarnado por Ramón Langa. Este personaje es un asesino a sueldo que se hospeda en el mismo hotel que el vendedor de camisas. Un suicida y un asesino que, entre risas e ironías, aseguran "que no se sienten para nada identificados con sus personajes", lo que añade mayores dificultades a la hora de interpretar.

El equipo de Txalo Producciones se trasladó a las tierras gaditanas el pasado domingo aunque no han tenido tiempo para poder visitar la capital, ya que se albergan en un cortijo ubicado en las proximidades de Conil. "Estamos concentrados como un equipo de fútbol", bromea Jaime Blanch. El actor, junto a su compañero, piensan que Aquí un amigo es la obra más corta que han interpretado pero sin duda la más intensa, y la describen como "una pieza muy divertida, con muchísimo ritmo, con buena química entre todos los participantes, y me siento muy cómodo. Creo que va a ser saco de risas entre el público. Es un disparate", explica el intérprete del asesino a sueldo. Para ambos actores, los dueños de cualquier teatro, son los espectadores. "Entre el escenario y el auditorio existe una cuarta pared. Si el público logra traspasar esa pared, entonces se conforma un todo, y se logra el objetivo de contar una historia y hacer que los receptores la escuchen, la sientan y se la crean. Esa es nuestra meta", explica Blanch.

Aunque intentan controlar los nervios y la tensión acumulada, en los días previos al debut nacional, Ramón Langa asegura que es prácticamente imposible, por muchas veces que se actúe, "van por donde ellos quieren". Una sensación inevitable que inunda incluso a los más veteranos de esta manifestación artística. "Hay que capitalizar la energía", comenta entre risas Blanch.

La obra de Francis Veber, Aquí un amigo, se estrenará mañana en el Gran Teatro Falla, a las 21.00 horas, aunque habrá un segundo día de representación, que tendrá lugar el sábado, con dos pases, a las 19.00 y a las 21.00 horas.

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