Imaginario de inquietantes y evocadoras 'Sillas' en la sala Benot

  • La joven artista gaditana Eva Arango exhibe un total de 27 piezas, entre la obra gráfica y pictórica, sobre el proceso creativo de esta sugerente exposición

Comentarios 1

Asientos vacíos. Desprovistos de su principal función y aderezados del afán más evocador que puede despertar un objeto. Bajo esta filosofía nace Sillas, la exposición que ayer se inauguró en Benot, de la mano de la joven Eva Arango.

Y es que nunca dio tanto juego este artículo de cuatro patas tan esencial en nuestras vidas y tan humanizadas para la ocasión. "En Sillas exhibo las posibilidades de representación que puede llegar a tener un objeto, aunque despojado de su principal función", explica la autora gaditana. De hecho, transmiten sensación de inestabilidad, de imposibilidad, con el mero objetivo de resaltar su carácter evocador.

"Mis sillas pretenden remover puntos de la memoria y aquellos estados emocionales que en un momento determinado he sentido".

Todo depende del momento de su creación, añade Eva Arango. Tanto es así que hace dos años, "en un momento no demasiado fácil de mi vida", afloró esta idea en su cabeza en forma de "una silla deforme, blanda, casi humana", puntualiza. Porque para la artífice todas estas sillas adoptan cierto carácter humano. "Será por las patas y su estado como en movimiento, a veces inquietante".

Son sillas por lo general de estética antigua. Un total de 27 entre obra gráfica y pintura, porque para la joven gaditana era importante exhibir todo el proceso creativo. "Combino tanto collage, como grabado y dibujo a grafito, como la obra pictórica a base de encaústica".

Una sugerente recopilación de asientos que tienen su origen en la investigación del objeto que inició a través de la estampa digital en un anterior trabajo. Un proyecto donde se percibía la influencia de Chema Madoz, un artista por cuyo trabajo siente una gran admiración, del mismo modo que por el del francés Dubuffet. El informalismo abstracto de este artista ha sido uno de los grandes referentes de Arango, que admira la pintura entre abstracta y naif que atesora el desaparecido pintor.

En su arte se cobija parte de esta colección de sillas, en las que sólo pueden sentarse aquellos que las entienda. Sillas algo dramáticas y divertidas; inquietantes y revoltosas. Sillas para ver y sentir. En las que Eva Arango se ha sentido, o sentado, como pez en el agua en la primera de sus exposiciones individuales, de la mano de la galería Benot.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios