Hermoso y Ventura, a hombros en la nocturna de rejones

  • Ambos rejoneadores cortaron tres orejas en un entretenido festejo mientras que el tercero de la terna, Fermín Bohórquez, tuvo enfrente el peor lote de la noche

Ganadería. Seis toros de Fermín Bohórquez, reglamentariamente despuntados para rejones. Desiguales de juego y presentación. Rejoneadores: Fermín Bohórquez, Tres pinchazos y tres descabellos pie a tierra. (Palmas); Pinchazo y rejón (Ovación). Pablo Hermoso de Mendoza, Pinchazo y rejón (Oreja y fuerte petición de la segunda); Rejón (Dos orejas). Diego Ventura, Rejón (Oreja y petición de la segunda); Rejón barrenando (Dos orejas). Incidencias. Plaza Real de El Puerto de Santa María. Tres cuartos de entrada en noche de temperatura agradable.

Ambiente festivo en la noche del pasado jueves, con el público predispuesto a pasar un rato agradable. No hubo lleno en los tendidos, lo que no ocurría en anteriores temporadas en la corrida de rejones. Tal vez se deba a la dichosa crisis económica.

La corrida resultó entretenida en líneas generales, a pesar de que los toros de Bohórquez estuvieron faltos de movilidad y escasos de fuerzas.

Fermín Bohórquez tuvo enfrente al peor lote de la noche. El primer toro salió parado desde la salida y dando arreones de manso. Con Sorpresa destacó colocando banderillas hacia los adentros, pero el toro no permitía lucimiento alguno.

Frente a su segundo enemigo destacó más la labor del rejoneador jerezano. Con Rubia paró al toro con eficacia y espectacularidad y montando a Bohemio vimos escenas de rejoneo antiguo, citando de lejos, colocando en suerte al toro y dejándolo llegar hasta los estribos. El toro acusó enseguida los dos rejones de castigo y se vino abajo hasta el punto de echarse y Bohórquez no pudo culminar su faena de manera brillante.

Lo mejor de la noche estuvo a cargo de Pablo Hermoso de Mendoza, que demostró seguir en un magnífico momento y con una cuadra fuera de serie.

Frente al segundo de la noche, el mejor de la suelta, Hermoso realizó una verdadera exhibición de rejoneo. Lo paró con Dalí y colocó banderillas con Chenel. En este tercio caldeó el ambiente cabalgando a dos pistas y quebrando en la cara del toro. Con Icaro, otro de los caballos que tira mordiscos al toro, puso también un notable par de banderillas dejando llegar al toro hasta el estribo y clavando en todo lo alto. Falló con el primer rejón de muerte y por ello no le concedieron la segunda oreja que mayoritariamente reclamaba el público.

En el quinto de la noche, otro toro escaso de fuerzas, Hermoso montó a Caviar y a Silveti para protagonizar un espectacular tercio de banderillas. El navarro ofreció todas las ventajas a su enemigo para clavar unos pares soberbios, dejando llegar al toro hasta el estribo. Con Pirata colocó unas banderillas cortas de mucho mérito y mató de un espectacular rejonazo que le valieron las dos orejas.

Irregular fue la actuación de Diego Ventura, aunque su monta espectacular y efectista consigue siempre la aprobación del respetable. Montó a Muleta para parar al tercero de la noche y colocó banderillas con Nazarí y Cheque. Junto a pares excepcionales, valientes y de mucho mérito, Ventura se dejó alcanzar en varias ocasiones desluciendo su meritoria actuación. Con Visir colocó banderillas cortas y mató de un rejonazo.

Frente al toro que cerraba el festejo, de escasas fuerzas, Diego Ventura volvió a realizar una exhibición de su rejoneo efectista. Con Manzanares y, sobre todo, con Distinto, asistimos a los mejores momentos, con inverosímiles quiebros en la cara del toro. Morante también lanzó bocados al toro. Lástima que terminara su labor barrenando innecesariamente el rejón de muerte.

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