Fallece el pintor de Ubrique Pedro Lobato

  • Es referente del paisajismo figurativo contemporáneo del sur de Anadalucía

El pasado jueves falleció el pintor Pedro Lobato (Ubrique, 1960), referente del paisajismo figurativo contemporáneo. Fue un pintor autodidacta, de influencias de la escuela paisajística del pintor francés Pierre de Matheu, quien se asentó en Ubrique en Agosto de 1958.

De él acuñó estas pinceladas que con el tiempo iría dotando de un estilo propio, en varios sentidos, desde los paisajes de la propia serranía gaditana con los que, como apunta el también pintor y amigo de Lobato, Ricardo Galán Urréjola, "ha logrado elevar esta realidad a una dignidad estética que supera con creces la plasmación de lo visible. Ha creado un universo artístico que comprende una idea de vida y de felicidad. Se ha convertido en el pintor de un paraíso y nos lo ha ofrecido generosamente".

Pedro Lobato pasaría así de atesorar el colorido postimpresionista de sus primeros años a la búsqueda de un color más esencial, contenido en un abanico de una grisalla rica en matices. Así, sus composiciones se fueron haciendo más atrevidas e incluso ambiciosas.

Por otro lado, explica Galán Urréjola, "sus cuadros comenzaron a palpitar más allá de las fronteras de lo real y se convirtieron en una especie de cantares poéticos a un mundo que el autor conoce mejor que nadie".

Este estilo de Pedro Lobato marcó una pauta en el paisajismo contemporáneo del sur de Andalucía y, posiblemente, puntualiza, "su sombra se alargará en un futuro próximo".

Su carrera comenzó en 1987, cuando fue becado para estudiar en Italia como ganador del Intercambio cultural Andalucía-Veneto para jóvenes artistas. En 1988 fue finalista del prestigioso premio Blanco y Negro organizado por el Diario ABC en Madrid, y en 1989 se le otorgó el primer premio de la Real Academia de Bellas Artes de Cádiz.

Cuenta con muchos premios de certámenes de pintura de instituciones como el Instituto Andaluz del Arte y el Deporte en Málaga, la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría en Sevilla y fue premiado y reconocido en Barcelona, en Ciudad Real, Antequera, Sigüenza, Melilla. Ha realizado exposiciones en su ciudad, Ubrique, en Venecia, Marbella, en El Palacio Bibataubin en Granada, en Jerez de la Frontera, en Almería, en Valencia con La Galería Maika Sánchez, así como en las gaditanas, María Aguilar y, más recientemnte, en La Galería GH 40.

Galán Urréjola describe que "Pedro Lobato Hoyos puede ser un ejemplo de lo que significa ser un pintor digno y sincero. Sin duda esa era una importante aspiración para él. Su universo artístico se solapaba con su mundo vital y cotidiano, la comarca de la sierra de Cádiz. Con frecuencia, en nuestras conversaciones, me comentaba que había tenido la suerte de nacer en un entorno que coincidía con su mundo feliz y con su ideal de belleza paisajística", lo recuerda cariñosamente, antes de reivindicar que "se nos va en silencio un gran pintor y un hombre honrado con su profesión, a la que dedicó lleno de entusiasmo sus mayores anhelos e ilusiones". Pero nos deja su obra, "un valioso legado para quien desee apreciarlo".

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