Doscientas cincuenta personas siguen los pasos del paseante

  • La I Ruta Quiñones de Cádiz convocó a numerosos simpatizantes en un recorrido lleno de las palabras, los rincones y el compromiso del recordado escritor gaditano

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Un paseo en homenaje al escritor que paseaba la ciudad. La I Ruta Quiñones de Cádiz convocó ayer a un núcleo de 250 personas que pasearon, junto a artistas y amigos del escritor, por muchos de los escenarios asociados con Fernando Quiñones.

Al encuentro -que se inició puntualmente en el Bar Lucero- se sumaron, entre otros, nombres como los de José Manuel Caballero Bonald, Javier Ruibal, el actor Antonio Estrada, Pilar Paz Pasamar y Jesús Fernández Palacios, Juan Gómez Macías y el artista Luis Quintero, autor de la estatua homenaje al autor y del cartel que ilustraba la iniciativa. Nadia Consolani, la viuda del autor, así como los hijos del poeta, Mauro y Mariela, acudieron también a la cita. Además de numerosos colectivos de toda Andalucía que se acercaron a apoyar la propuesta.

"Al plan original -comenta uno de los inspiradores del proyecto, el escritor Juan José Téllez- , que ya contaba con numerosas intervenciones, se fueron sumando adhesiones que han ido aportando cosas. Como Pepa Parra, que nos contó de sus guerras perdidas y las noches gaditanas con Fernando Quiñones. Lo cierto -continúa- es que el proyecto ha tenido gran eco gracias a las redes sociales y todo ha sido estupendo".

La iniciativa -que nace con la intención de recordar el peso exacto de las huellas de Quiñones cada primavera- se definió frente a la que fuera casa familiar del autor, en la calle Rosario Cepeda, con la lectura de un manifiesto "A favor de Quiñones": "¿Y quién iba a estar en contra -rezaba el texto- sino los bajancias, los malanges y el derrotismo en general". Un discurso que, al igual que el del propio escritor, no se queda en la complacencia sino que saca la uña. En él se incluyen iconos gaditanos, palpitantes o ya perdidos -como "el cine Caleta y el trolebús de San Severiano"- pero también se apunta que Cádiz "sólo sonríe cuando sueña con su pasado".

"En el fondo es un manifiesto a nosotros mismos -se explican los organizadores-. ¿Qué sería de nosotros sin esa salada claridad de Fernando Quiñones? Recorriendo sus calles llegaremos a Fernando. Recorriendo sus palabras llegaremos a sus calles. Y en uno y otro caso, quizá lleguemos al remoto laberinto de nuestros corazones".

La actuación de la agrupación de Tino Tovar, que interpretó un pasodoble en recuerdo a Quiñones, supuso uno de los momentos más memorables de la cita. "Allí, en la calle de la Palma, mencionamos también a Juan y Jesús, los mariquitas que cuidan de la Virgen", apuntó Juan José Téllez.

Justo después, la comitiva partiría a homenajear -cartucho de boquerones en mano-, junto a la puerta de la Caleta, al gaditano que nació en Chiclana.

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