Daniel Higgs presenta esta noche 'Beyond & Between' en la Sala Milwaukee de El Puerto

  • El alucinado genio de Baltimore recala en la provincia de la mano de la Castanya y Monkey Week

¿Cantautor? ¿Místico? ¿Músico? ¿Narrador? ¿Tatuador? Cualquier etiqueta se le queda corta al bueno de Daniel Higgs, que lleva años experimentando con diversos formatos musicales, literarios y plásticos con el fin de hallar un vehículo que diera cuenta del riquísimo mundo lírico que lo ha convertido en una figura mítica.

A principios de los 80, se embarcó en su primer proyecto, una banda punk llamada Reptile House con la que practicaba una suerte de psicodelia oscura. Aunque fue sobre todo su trabajo con Lungfish el que le procuró un nombre en la escena independiente de Baltimore.

La figura de Higgs creció bajo la alargada sombra de poetas, rockeros y alucinados, haciendo de cada una de sus actuaciones una performance en la que invocaba el espíritu de Yeats, Dylan Thomas, Whitman o el mismísimo Kafka.

Claro que el incorregible e inquieto genio del de Baltimore no podía agotarse en un solo registro expresivo. Higgs se ha dedicado toda su vida a escribir, a realizar tatuajes y a pintar, además de ofrecer recitales que aúnan música y literatura. En 2005, Higgs emprende una carrera en solitario que comprende ya siete discos repletos de invocaciones e historias en torno a alfabetos mágicos, la metempsicosis y los orígenes de la expresión.

En sus conciertos se aleja de cualquier registro establecido para narrar con un banjo o a capela, ayudándose de drones, su universo simbólico y desquiciado, que recuerda en ocasiones al gran Daniel Johnston o a poetas malditos como el alienado Antonin Artaud.

Su último trabajo, Beyond & Between, cuenta con las percusiones de Marc Clos y la producción de Santi García para acercar las fugas místicas de Higgs al Mediterráneo.

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