Crítica de Cine

Crimen y 'glamour'

Verónica Echegui y Quim Gutiérrez. Verónica Echegui y Quim Gutiérrez.

Verónica Echegui y Quim Gutiérrez.

Del Baztán navarro al interior de la Gomera pasando por la orografía sinuosa de la costa gallega, a saber, aprovechando el marco local como territorio singular para desarrollar los esquemas del género con cierta personalidad geográfica, el nuevo thriller español de origen literario le pone altas dosis de atmósfera neblinosa, tonos azul-grisáceos y una renovada capa de glamour a las viejas fuerzas del orden y la seguridad en una estrategia comercial que se nos antoja ya pelín formularia y reiterativa.

A títulos recientes como El guardián invisible o La playa delos ahogados se suma ahora una nueva adaptación (tras El alquimista impaciente) de una de las entregas de la saga policíaca de Lorenzo Silva protagonizada por el brigada Bevilacqua y la sargento Chamorro, pareja de guardias civiles a la última encargados aquí de reabrir un viejo caso de asesinato en la canaria isla de la Gomera.

Bajo férrea vigilancia y con la habitual corrección epidérmica de las producciones de Gerardo Herrero, el debutante Koppel sigue el trazado de manual de una clásica trama whodunit (quién lo hizo) que desgrana poco a poco sus capas (y sus pequeñas trampas y sorpresas anunciadas) en la resolución de un caso sin la suficiente sustancia y materia colateral como para elevar diagnósticos de peso sobre la corrupción política o policial.

Se trata aquí más bien de desmadejar una vieja trama de desviaciones, sexo, traiciones familiares y corruptelas que tiene menos chicha de la que la estilizada superficie de las imágenes y el constante aleteo de la música se empeñan en sugerir machaconamente.

Tampoco nos convence demasiado un reparto empeñado en juntar a toda costa rostros familiares y frescos del último cine español en una operación de venta que no siempre juega a favor de la credibilidad de los personajes. No está mal recordar que la Guardia Civil hace ya tiempo que se quitó de encima el estigma del bigote y el tricornio, pero no por ello es más plausible que los miembros de la Benemérita de hoy desfilen y aireen sus pasiones y asuntos personales en tipos como los que encarnan Quim Gutiérrez, Verónica Echegui o Aura Garrido.

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