El Coto y Conil

ES verdad que en pre-campaña y en plena campaña electorales se escuchan auténticas barbaridades a la hora de prometer y qué decir (esto es peor) cuando se repasa lo hecho. A estas alturas venir a declarar que el PSOE del 2004 ha sustentado uno de los grandes gobiernos de España es ganas de tomar por tonto a los electores. Igual si se le dice que la luz sólo va a costar un 3,3% más desde enero (apuesten lo que quiera que subirá en cuanto pasen las urnas) y qué le cuento a ustedes si les habló de la gran mejoría de nuestra política internacional (¡manda narices tragarse esto!) o negamos las sangrantes concesiones nacionalistas. Pero todo esto son temas mayores y analistas los hay para que cada uno haga su más certera lectura.

Lo que ya no es tema mayor, sino tema de provincia, tema menor, es tener que creerse que a Zapatero, de no estar obligado a ir por Madrid, le encantaría venirse a Cádiz. Y que Rubalcaba es de Cádiz de toda la vida. Y ni a uno ni a otro se les cae la cara de vergüenza. Pero hay más, llega el presidente Chaves y señala que él también trabaja por Santander. Para volverse loco. Si todavía hubiera dicho el presidente nacional del PSOE que trabajaba por España, pues hasta podría tener un pase. Con todo, mandan gónadas que a nuestro lendakari, de bien hecho que lo tiene todo en Andalucía, le sobre tiempo para pensar en Cantabria. Excelente.

Y ahora, la guinda, que viene de una de las personas más espabiladas que tiene el partido en Cádiz. Espabilada y lista. El señor Francisco González Cabaña, que para justificar a Rubalcaba entre nosotros y darle sentido a su viaje al sur, pues se acuerda de nuestra alcaldesa, la suya no porque él es de Benalup, y rememora que Teo también llegó de la Montaña, sainete éste que tenemos más aprendido que nada los gaditanos y que es muy malo porque es muy antiguo. Negarle a Teo su dedicación a Cádiz, su cariño por nuestra capital, cómo se parte la cara todos los días por Cádiz es de necios. Si Rubalcaba es capaz sólo de hacer un 10% del trabajo de nuestra primera edil, nos daríamos por contentos. Pero, esperen, esperen a las elecciones y ya verán ustedes cuánto quieren a Cádiz estos buscadores de mamandurrios.

Para mí que Zapatero y Rubalcaba no muestran ese entusiasmo por Cádiz, sino por el Coto de Doñana y por Conil, lo que no es de mal gusto, faltaría más.

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