Costus se reencuentra con Sitges

  • El edificio Miramar de la bella localidad catalana donde el dúo gaditano vivió su última etapa acoge una muestra retrospectiva de sus piezas más representativas

Juan Carrero y Enrique Naya, popularmente conocido como el dúo Costus, pasaron sus últimos meses en Sitges. En este precioso rincón costero de la Costa Brava catalana vivieron y fueron muy felices, pero también murieron. Ahora, 22 años más tarde, se expone por primera vez en Cataluña parte de su obra y últimas producciones realizadas en la localidad en la sala de exposiciones del Edificio Miramar, donde hace unos días se inauguró la muestra Costus en Sitges.

Ricardo Carrero, comisario de la muestra y hermano de Juan, explica el contenido de una exposición para la que se ha hecho una exquisita selección de 30 piezas que integra "algo" de cada una de las etapas que atravesó el dúo, cuya carrera conjunta se erigió como un claro exponente de la movida artística madrileña y de otras corrientes inventadas por ellos mismos como el chochonismo ilustrado.

Después, su pintura evolucionó, en el caso de Juan, de un naïf inicial pasando por una etapa mambo hacia un expresionismo lleno de color. Y en el de Enrique Naya, de unos postulados pop y cartelísticos hacia un hiperrealismo casi fotográfico. Durante toda su carrera ambos pintores realizaron obras individualmente, pero también de forma conjunta.

Una buena muestra pueden admirarse a lo largo y ancho de las cuatro salas que integran el espacio expositivo, "un bello edificio que mira al mar", como lo hicieron casi siempre sus protagonistas. Entre las paredes del diáfano rincón cuelgan algunas obras creadas en la última etapa de ambos como "la colorida máscara que pintó Juan cuando estaba ya muy enfermo", o la vista de la iglesia de Sitges.

Asimismo, también figuran obras tan conocidas como Caños de Meca oel Chico de Sanlúcar de Barrameda, de su serie la Andalucía de Séneca, así como la pintoresca La marina te llama y Los cuatro chulos, como máximos exponentes del Chochonismo, según explica el comisario de la obra.

La muestra se completa con otros objetos personales como recortes de prensa y fotografías tomadas en esta etapa.

La exposición puesta en marcha por el Ayuntamiento de Sitges en colaboración con la Diputación de Barcelona y Can Ráfols comenzó a gestarse hace un año y medio. "Hicimos la propuesta y aceptaron hace un año. Estamos muy agradecidos y encantados con el trato que hemos recibido aquí en Sitges", explica Ricardo Carrero.

Un lugar que le transmite muchas emociones encontradas. Al que no acude desde que fallecieron su hermano Juan y Enrique, hace ya 22 años, pero que le trae estupendos recuerdos. "Ellos fueron muy felices en Sitges, vivían en una casa maravillosa del barrio viejo que tenía un patio muy bonito lleno de plantas, y se integraron fenomenalmente en el pueblo", asevera.

Costus decidió instalarse en Sitges después de que a Enrique Naya le diagnosticaran que estaba infectado por el VIH y había desarrollado la enfermedad del sida. Fueron unos meses duros, pero llenos de creatividad. Enrique murió con 35 años en el Hospital Universitario de Can Ruti, y un mes más tarde, Juan decidió quitarse la vida a los 34 años de edad.

Juntos firmaron una leyenda viva del arte que ahora tiene un espacio propio, aunque fugaz, en este rincón enclavado en la comarca del Garraf catalán. Si bien, permanecerá en el recuerdo gracias al documental en el que trabaja Eduardo Gión, que no solo ha filmado detalles de este montaje, sino que ha realizado entrevistas a aquellas personas que tuvieron la suerte de conocerlos y compartir con ellos su forma de entender y concebir el arte y la vida.

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