Carrie Bradshaw vuelve con 'Sexo en Nueva York'

  • Los cines estadounidenses acogen este viernes el estreno de la adaptación de la popular serie a la pantalla, que llegará a España en junio.

Cuatro años después de que se emitiera el último episodio en televisión de Sexo en Nueva York, los estadounidenses se reencuentran ahora con su protagonista, Carrie Bradshaw, gracias al filme que se estrena el viernes en los cines de todo el país y que llegará el 20 de junio a las salas españolas.

El público de EEUU podrá disfrutar por fin de la versión cinematográfica de la célebre serie de televisión, aunque no hayan tenido el privilegio de ser los primeros en conocer el futuro de Carrie y sus tres amigas, ya que el filme se estrena unos días antes en países como Israel, Francia, Austria, Alemania y Reino Unido.

Con ese sinsabor a cuestas y con el desengaño que produjo que el estreno mundial de la película no se celebrara en Nueva York sino en Londres, los seguidores norteamericanos podrán acudir a partir del próximo viernes a las salas de cine para descubrir los secretos del esperado nuevo argumento.

Nueva York tuvo su protagonismo ayer, aunque sólo los seguidores más privilegiados pudieron acudir al preestreno de la cinta, al que no faltaron las cuatro amigas (vestidas de Louis Vuitton y calzadas por Manolo Blahnik) y Mr. Big (Chris Noth), así como otros famosos entre los que destacaron Donald Trump y su mujer, Melania.

Sobre el devenir de Carrie, interpretada por Sarah Jessica Parker, y de sus inseparables amigas Samantha (Kim Catrall), Charlotte (Kristin Davis) y Miranda (Cynthia Nixon), poco han querido desvelar las mismas actrices o los encargados de la cinta, escrita y dirigida por Michael Patrick King.

¿Dará Carrie finalmente el 'sí quiero' a Mr. Big? ¿Podrá Samantha aceptar la monogamia sin problemas? ¿Será Charlotte una buena madre? ¿Vivirán Miranda y Steve felices para siempre?

A esas y a otras preguntas, como los rumores de que algún personaje morirá, responderá un filme en el que, si hay algo seguro, además de que la moda y Nueva York seguirán jugando un papel primordial, es que Carrie llegará más adulta que cuando la serie se despidió en 2004. "Carrie es mucho más adulta. Está trabajando en su cuarto libro, los tres anteriores fueron best-sellers y por eso vive Nueva York de otra manera", ha señalado durante la promoción la misma Parker, quien, además, sí ha desvelado que su personaje ya no escribe la columna en el Daily Star sino que colabora "de vez en cuando" con la revista Vogue.

Según ha contado la actriz, parece que la protagonista de la serie debe de haber sabido contenerse en la compra compulsiva de zapatos, ya que "es la primera vez que Carrie ha sido lo bastante inteligente y prudente como para ahorrar un poco de dinero".

Esa madurez, además, la ha ayudado a mantener una relación estable con el que, para muchos seguidores de Sexo en Nueva York, es el hombre de su vida, Mr. Big, quien vuelve a tener un papel fundamental en la historia.

Los cambios también han llegado a la vida de su compañeras y el público norteamericano descubrirá a una Samantha que echa de menos Nueva York, después de instalarse en las playas de Malibú; a una Charlotte que disfruta de su nueva labor de madre, y a una Miranda agotada con su doble condición de esposa y madre trabajadora.

Algo que no cambiará en la gran pantalla es la noción de estilo y moda de la que siempre han hecho galas las cuatro neoyorquinas y cuyo éxito ha tenido detrás la firma de la diseñadora y estilista Patricia Field. "Patricia Field es indispensable: no podríamos seguir contando esta historia sin ella. Sus ideas y la manera en la que rompe las reglas son contagiosas", dice Parker, cuya nueva madurez quedará plasmada en su vestuario.

"Carrie es más adulta y eso la hace un poco más sexy, más desarrollada y tranquila consigo misma como mujer", dice Field, para quien lo más difícil al enfrentarse al vestuario del film fueron "los cuatro años que habían pasado desde el final de la serie".

Field ha optado por el color y nuevas ideas para la película de Sexo en Nueva York, para la que la estilista ha concebido unos diseños en los que destacan la presencia de cinturones y de zapatos "más fuertes". "Si tuviera una marca de calzado, Sarah Jessica sería mi modelo, porque tiene unas piernas preciosas y mucha gracia al andar. Parece que vuela", sostiene la diseñadora que creó más de 80 modelos sólo para Carrie Bradshaw.

En total, Field calcula que las cuatro actrices se repartieron más de 300 combinaciones de ropa distintas, que, junto al vestuario del resto del elenco, sumaron casi un millar de trajes y vestidos, "algo monumental" para la diseñadora que, además, supervisó la recreación de la Semana de la Moda que aparece en la película.

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