El Cádiz medieval en la tablet

  • Recorrido turístico por las calles del Pópulo para mostrar verdades y "mitos" de nuestra historia

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Imaginar Cádiz a través de la historia y la arqueología es el modus operandi de Imaginarq. Una empresa de turismo tecnológico que, tablet en mano, indaga en esos momentos de nuestro pasado menos conocidos y recónditos. Es el caso del Cádiz medieval que siempre proyectamos en nuestro antiguo barrio del Pópulo. Uno de los momentos más desconocidos por gaditanos y visitantes, dado el auge de otras épocas gloriosas para esta ciudad como su fundación fenicia hace casi 3.000 años -que puede verse en el yacimiento Gadir con estructuras del siglo VIII y IX a.C- o la esplendorosa huella del imperio romano en Gades -también visible en este barrio, a la espera de que reabra de una vez su teatro-.

Del Cádiz medieval pocos vestigios quedan, dado a que este patrimonio permanece a la sombra de Gades y Gadir. Sólo algunas traducciones de crónicas y libros islámicos, más restos de enseres, estructuras halladas y algún que otro "mito de la historia de Cádiz no del todo ciertos", aseguraba el guía, José Manuel García Barea, arqueólogo y profesor de Ciencias Sociales, que hace esta visita junto a la arqueóloga y especialista en pedagogía, Inmaculada Pérez.

El punto de partida para el grupo -máximo de diez porque son diez tablets- es la puerta del Ayuntamiento gaditano, donde se contextualiza la historia y el trazado urbano de aquel Cádiz medieval a través de un plano del recorrido y otros datos que cada usuario puede manejar desde su dispositivo.

La primera pregunta que se lanza al grupo es ¿qué era Cádiz en aquella época?. "Una pequeña aldea, con casas pequeñas y huertos alrededor", explica el guía. Un espacio escogido por su posición estratégica por los almorávides como núcleo de la flota y que posteriormente reconsquistó Alfonso X El sabio. Fue él quien reconstruyó la villa musulmana tras la dominación almorávide y almohade.

Precisamente ante la muralla medieval que tradicionalmente se ha asociado a la obra de este rey se vive uno de los momentos más sorprendentes de la visita, cuando el guía comenta "que la primera gran mentira del Cádiz medieval, es que su muralla no es medieval, sino moderna. La base sí es original". Se ampara en la imagen virtual del sistema constructivo a base de "arena y grandes bloques para levantar la muralla", diferente al aspecto actual. Los estudios realizados en 2008 mostraron que la muralla, obra de Alfonso X, se asentaba sobre la muralla musulmana.

Y como se trata de imaginar, pues invitan a visualizar el aspecto original el sistema defensivo islámico del siglo XI-XII que ellos mismos han recreado en 3D, salpicado por varias torres como la torre Albarrana, y con tres puertas de entrada como son el Arco de los Blanco, del Pópulo y el Arco de la Rosa. Un espacio en el que existió una Alcazaba musulmana, denominada en las fuentes musulmanas como Castillo del Teatro -pues se construyó sobre el Teatro Romano-. Sobre aquella construcción Alfonso X mandó a hacer el Castillo Medieval, "donde estuvo preso Colón y fue observatorio militar en el siglo XVIII", comentan a modo de anécdota, y del que apenas quedan unos pocos restos en la zona de la guardería municipal.

El famoso grabado de 1513 del Archivo de Simancas donde aparece la mezquita, los arrabales de Santiago y Santa María y este castillo también guía este tecnológico recorrido salpicado de preguntas para el usuario y respuestas con toques muy gaditano. Un itinerario que atraviesa el Arco de los Blanco, "entrada a la ciudad musulmana" para introducirse en las estrechas calles del pópulo, "cuyo trazado tampoco es medieval", señalaba García Barea. Bajo este arco que mandó a construir la poderosa familia que le dio nombre "atraída por la riqueza del comercio colonial de Cádiz" se narran algunas anécdotas como que se hicieron construir una capilla que se ubicaba sobre este arco.

También se habla de la aparición de un único enterramiento localizado en el que fue el arrabal de Santa María, donde se encontraba el cementerio. Porque, seguramente, el Cádiz musulmán englobaba todos los edificios propios del urbanismo islámico, como los baños árabes, "que estaría por Santa Cruz" o el Ribat "donde hoy está San Romualdo, en San Fernando". Y tras pasar bajo el Arco del Pópulo (puerta del Mar) "que originariamente era de herradura y luego se retocó en época cristiana, pasando a ser la puerta principal de entrada", descubre ante el público "las atarazanas, que estaban en lo que es hoy la calle Pelota", así como el lugar donde podía estar la casa consistorial, justo a la izquierda de esta entrada, tal y como exhiben virtualmente. La última puerta, la del Arco de la Rosa, sirve para mostrar el típico matacán, "desde donde echaban agua caliente y no aceite", para plantarse finalmente ante la que fue la mezquita, la iglesia de Santa Cruz. "Fue la mezquita Alhama, la principal, cuyo muro de la qibla está orientada hacia el este". De esta construcción se barajan varias teorías como que "su campanario es posterior", aunque otras corrientes hablan de minarete, o que Cádiz podía atesorar dos mezquitas, "aunque pensamos que sólo tenía una, que era ésta". Lo que está claro es que ha sido lugar sacro a lo largo de la historia de cuantas civilizaciones dejaron su huella en Cádiz.

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