Cuando Cádiz era fuerte

  • El Castillo de Santa Catalina acoge desde ayer la exposición 'El Caribe fortificado: bitácora de viaje. De Cádiz a Veracruz', una exposición integrada por documentales, fotografías y planos de baluartes

Las ciudades siempre han tenido obsesión por su propia seguridad. Defenderse de los peligros exteriores obligaba a fortificar los poblados, a protegerlos de las amenazas externas en aquellos tiempos de fronteras difusas, guerras continuas, asaltos y conquistas. Cádiz no fue una excepción: su eterna condición de ciudad codiciada le hizo sucumbir en ocasiones ante los asedios de las flotas enemigas. La ciudad, pues, se hizo fuerte, y los ingenieros militares que construyeron sus fortificaciones viajaron hacia las entonces colonias españolas para calcar con precisión los baluartes gaditanos. Éstas y otras semejanzas, algunas asombrosas, se pueden contemplar desde ayer en el Castillo de Santa Catalina, en la exposición El Caribe fortificado: bitácora de viaje. De Cádiz a Veracruz, la cuarta que el Ayuntamiento inaugura en la capital en la última semana y que llega a la ciudad de la mano de la Fundación José Félix Llopis.

Esta exposición es el resultado de un trabajo realizado durante ocho años. El documentalista mexicano Eduardo Lizalde Farias empleó ese tiempo en viajar por cerca de una veintena de países para acercarse a su historia filmando las fortificaciones que hace siglos se construyeron para proteger sus principales ciudades, incluida Cádiz, adonde este documentalista llegó en noviembre de 2008 para rodar tomas de la ciudad. De todo el material que el documentalista mexicano y su equipo filmó durante esos ocho años nace precisamente la muestra. La filmación contó con la colaboración de la Organización del Gran Caribe para los Monumentos y Sitios, una asociación empeñada en lograr que las fortificaciones caribeñas sean consideradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.

Ayer Lizalde no pudo estar en la inauguración de la muestra, aunque sí es posible que acuda para la clausura, prevista para el 23 de abril. La apertura oficial contó con la presencia de la concejala Carmen Sánchez, de la vicepresidenta de la Fundación Llopis, Ana María Llopis, y de su coordinadora, Lucía Antonini.

La exposición se articula en torno a cuatro documentales sobre las fortificaciones, de una hora de duración cada uno, y se nutre de alrededor de un centenar de fotografías tomadas durante el rodaje de las cintas. Son imágenes de Alain Kerriou Montiel, Nicolás Tiedro, Andrés López y del propio Lizalde. Las fotografías, preciosas, transmiten al espectador imágenes precisas de las más espléndidas fortificaciones que cobija el Caribe y Centroamérica en países como Puerto Rico, México, Jamaica, Guatemala, Cuba, República Dominicana, Haití, Colombia, Venezuela, Panamá, Belice o Curaçao.

Cádiz, con el Castillo de Santa Catalina como protagonista, también tiene su hueco fotográfico en la muestra y aparece de igual manera a lo largo de los documentales que se proyectan de manera continua durante el horario de apertura de la exposición.

La muestra se completa con una veintena de documentos aportados por el Ayuntamiento de Cádiz. Se trata de 23 reproducciones de mapas de la ciudad con sus fortificaciones.

Tanto Carmen Sánchez como Ana María Llopis destacaron que la exposición es una excelente oportunidad para conocer cómo se fueron configurando estas ciudades a través de sus fortificaciones y baluartes, y cómo los ingenieros de la época supieron adaptar sus construcciones a la configuración geográfica de un grupo de ciudades tan volcadas al mar que las rodeaba.

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