"Bailar es el principio y el final de todo lo que significa Provisional Danza"

  • La compañía fundada por la intérprete galardonada con el Premio Nacional de Danza 2007 inaugura con 'Calle 4' la VII edición del festival Cádiz en Danza a partir de esta tarde en la plaza de la Catedral

Con pasos gráciles, elegantes y seguros avanza el festival Cádiz en Danza. Hoy nos sorprende, sin delicadeza, con el inicio de su séptima edición en la plaza de la imponente seo de la ciudad. Carmen Werner, Premio Nacional de Danza 2007, no se ha podido resistir a este espacio que mira de reojo a la mar. "Es perfecto", dice. Y allí bailará. Esta tarde, a las seis, con su compañía, Provisional Danza. Bailará para convertir la plaza de la Catedral en Calle 4, la puesta de largo de un festival que toma por la cintura a la ciudad hasta el día 15 de noviembre. Para elevarla. Con pasos gráciles, elegantes y seguros.

-Su compañía es la llave del festival. Abre y cierra.

-Sí, y para mí es un honor. José Velez -coordinador de Teatros de Cádiz- me llamó cuando me dieron el Nacional y me ofreció esta posibilidad. Me sentí encantada.

-Provisional Danza también protagonizará otras actividades, ¿no es así?

-Cierto. Además de los montajes que abren y cierran Cádiz en Danza, una bailarina de la compañía, Laura Marrero, interpretará Donde agarrarse, una pieza suya en la que yo colaboro con la dirección escénica. Ella es fantástica, como bailarina y como persona. La pieza es una pasada visualmente, es muy plástica, y no tiene otro enganche que una persona del público pero, realmente, engancha a todos.

-Bueno, también está por ahí un taller y una conferencia bailada.

-Sí, el taller se celebrará del 11 al 14. Y, sobre la conferencia, al final no va a poder ser bailada porque la compañía no estará. Así que explicaré un poco el cómo se hizo El privilegio de morir.

-Esa es la pieza que cerrará el festival. Hábleme de ella.

-Está inspirada en los cuadros de Edward Hopper. Es un diálogo sarcástico entre la vida y la muerte, es decir, es un diálogo trágico. Es una pieza bastante plástica, tiene algo de cinematográfica, o, por lo menos, eso es lo que he querido desarrollar. Para ello, hemos elegido determinados cuadros que Hopper realizó entre el 40 y el 60 y hemos sacado sus personajes para recrear cómo vivirían, se desarrollarían y la relación que mantendrían entre unos y otros. Creo que el resultado es muy positivo.

-Calle 4, que podremos ver mañana (por hoy), es bastante diferente, ¿no?

-Así es. Es una pieza de calle, visual, sin trascendencia. El objetivo es intentar relacionarnos con el público. Tiene dos partes, en la primera trabajamos con flores y en la segunda, con agua, bien con mangueras de riego o de bomberos. Es muy divertida, es un juego entre nosotros y el público. Por nuestra experiencia, porque la hemos representado muchas veces y en sitios muy diferentes, la gente suele entrar bastante bien en este juego porque la puesta en escena es bastante espectacular. Espectacular en el sentido no de una gran historia sino en el ver bailar a los intérpretes en una especie de parábola de agua.

-¿Qué ventajas y desventajas tienen la sala y la calle? ¿Prefiere alguna en especial?

-Como dices, las dos tienen ventajas y desventajas. En la calle me encanta el contacto directo con el público, que nada tiene que ver con otros formatos, en la calle es mucho mejor, pero acabas con un dolor muscular horrible por bailar en una superficie tan dura (ríe). La escena tiene de negativo esa distancia con el público, la cuarta pared, que decimos. Da igual que atravieses esa pared, nunca será lo mismo que en la calle. Y, más, en un Falla donde la distancia es mucho mayor que en una sala alternativa, por ejemplo. Hay que adaptarse.

-Ni que lo diga. Provisional ha trabajado con diferentes formatos, videocreación, colaboraciones...

-Eso mismo: hay que adaptarse. Además, me gustan esos retos.

-Creó Provisional en 1987, hace más de veinte años, ¿queda aún mucho por hacer?

-Muchísimo porque cuanto más pasa el tiempo, más evolución. Los intérpretes españoles, en la actualidad, son auténticos creadores. Eso no ocurría antes. Digamos que ahora una compañía tiene un director de creación y varios creadores (los propios intérpretes) y se crea entre todos ellos un diálogo maravilloso.

-¿Qué le pide a sus bailarines?

-Humanidad.

-¿Ha conseguido salvaguardar en todo este tiempo el espíritu con el que creó Provisional?

-Bailar es el principio y el final de todo lo que significa Provisional Danza. Mi única intención era bailar. Y coreografiar, que me encanta. Y sigue siendo así.

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