Arqueólogos resuelven un asesinato ocurrido en el siglo XVII

  • La investigación forma parte de la exposición 'Escrito en los huesos', en Washington

Alrededor de 1670 algo terrible ocurrió en una granja de Leavy Neck (EEUU), algo que quedó oculto durante siglos hasta que unos arqueólogos forenses descubrieron los restos de un cadáver y sus huesos denunciaron al asesino.

El misterio del joven hallado, cubierto de basura, en el sótano de esa granja, es uno de los relatos que cuenta la exposición Escrito en los huesos: Archivos Forenses del siglo XVII en la Bahía de Chesapeake, que revela cómo fue la vida de los primeros colonos estadounidenses a través de sus esqueletos. La muestra, recién inaugurada en el Museo de Historia Natural de Washington, expone la existencia dura, corta y repleta de peligros de quienes buscaron la tierra prometida, al otro lado del océano Atlántico.

El cadáver de Leavy Neck, encogido en un agujero poco profundo, tenía un pedazo de vasija encima, cuyo borde desgastado y con restos de tierra indica que alguien lo usó para cavarlo, según dijo Douglas Owsley, uno de los comisarios de la exposición.

Tenía varias costillas rotas y en una muñeca una fractura "defensiva", que supuestamente sufrió al protegerse de los golpes de alguien. "Esto fue una tumba clandestina, algo se les fue de las manos y llevó a su muerte y no le enterraron debajo de un árbol, no lo hicieron público», dijo Owsley. Probablemente no se trató de un homicidio intencionado, porque los sirvientes eran una propiedad de alto valor.

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