Acerca del "mago" de las palabras

  • La segunda jornada del IV Seminario de Literatura Actual de la UCA acogió una charla del escritor Carlos Marzal sobre el autor roteño Felipe Benítez Reyes a quien se dedica el encuentro

Una amistad "de más de 30 años" aprieta el lazo literario entre Carlos Marzal y Felipe Benítez Reyes. Por eso, el escritor valenciano rubricó ayer una charla sobre la obra del autor roteño donde, además del análisis de su producción literaria, quedó patente "la admiración" personal y profesional del conferenciante por el "mago de las palabras", por el "escritor más ambicioso y mejor" de su generación, al que este año está dedicado el Seminario de Literatura Actual de la Universidad de Cádiz que ayer celebró su segunda jornada en la Facultad de Filosofía y Letras.

"Toda la obra de Felipe, aún dedicándose a diferentes géneros, poesía, narrativa, traducción, ensayos, relatos... está vertebrada por un mismo eje, hacer siempre alta literatura, siempre buena literatura", aseguró Marzal que explicaba que "incluso en medios tan poco dados a la literatura como las redes sociales, en los comentarios que hace Felipe en redes como Facebook se puede intuir la poderosa inteligencia de la persona que hay detrás" porque, a su juicio, Benítez Reyes "nunca toma las palabras en vano".

Como apoyo a sus afirmaciones, el ponente articuló su conferencia como "un picoteo" con "cierta unidad" por los diferentes géneros que ha cultivado el autor de Las identidades además de hacer un repaso por los temas más recurrentes en la obra del hombre que hace unas pocas de décadas le invitó a participar en la revista que dirigía, Fin de siglo, el escritor ("el primero hecho y derecho que conocía") que creyó incluso antes que el propio Marzal que el valenciano podría dedicarse a escribir.

"Hay una aparente paradoja en la esencia del mundo de Felipe. Esa paradoja reside en el carácter escéptico pero vertebrado en la certidumbre de la fe en la literatura como destino", explicaba Marzal sobre el universo creativo y personal de Benítez Reyes, un autor que siempre deja al mundo "entre interrogantes" aunque sabe de la cualidad "redentora" de la literatura. Un autor que horas antes, en un encuentro matutino con los asistentes al seminario, comentó que "si pudiera elegir otro destino volvería a elegir el de escritor".

"La literatura nos encierra en un paraíso privado", proseguía Marzal que hizo hincapie en el término paraíso pues "es determinante" en la obra de Benítez Reyes. El mito del paraíso, de la arcadia, no es otro que el mito de la temporalidad, de "la expulsión del mundo de la infancia y la conciencia de la muerte". Una expulsión que según el conferenciante es determinante tanto en las primeras obras poéticas del roteño y que no desaparecerá en toda su producción.

"Tanto ese tono de nostalgia por la conciencia de la pérdida de la juventud, como el cuidado verbal y la elegancia del fraseo son rasgos que ya aparecen en el escritor precoz como en sus últimos libros", valoraba.

Además de repasar sus intereses y señalar a Elliot, Borges y Nabokov como "sus pilares", Marzal se detuvo en algunas de sus obras como Vidas improbables, "donde da voz a todos los poetas que viven dentro de él" y a la que señaló como obra paradigmática de los variados intereses literarios de Benítez Reyes. "Aunque tiene un planteamiento poético tiene mucho de novelística", acertó.

Su debut en narrativa con La propiedad del paraíso, una de sus obras más reconocidas, El novio del mundo, además de su antología propia de relatos fueron otras de las paradas obligadas de Marzal por los trucos de este inteligente "cartomante".

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