Los talibanes declaran un alto el fuego indefinido en la frontera con Afganistán

  • El Gobierno de Pakistán niega que la tregua sea fruto de negociaciones

Tras casi siete meses de combates con el Ejército de Pakistán que han causado unos 3.000 muertos y el desplazamiento de cientos de miles de personas, dos grupos talibanes han declarado una tregua en el valle de Swat y la demarcación tribal de Bajaur, fronteriza con Afganistán.

El alto el fuego indefinido en Swat fue decidido ayer por un consejo de los talibanes presidido por su líder, el mulá Fazlula, en el marco de unas negociaciones de paz con el Gobierno de la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP).

El anuncio siguió al de alto el fuego unilateral que el lunes hizo el líder talibán de Bajaur, Faqir Mohammed, y que fue confirmado ayer por el portavoz del Ejército paquistaní, Athar Abbas.

Distintas fuentes oficiales consultadas negaron que el alto el fuego -que ha llevado a las fuerzas de seguridad a suspender sus operaciones durante cuatro días- sea fruto de negociaciones.

Abbas mantuvo que los insurgentes de Bajaur "estaban de repliegue, en posición débil y no les quedaba otra alternativa", tras siete meses de combates en los que el Ejército ha acabado con unos 1.500 integristas, según la cifra oficial, que fuentes militares consultadas rebajan a cerca de un millar.

No es ése el caso de la insurgencia en Swat, que se ha avenido a dejar las armas sólo después de un controvertido acuerdo con el Gobierno de la NWFP gracias a la mediación del clérigo radical Sufi Mohammed, suegro de Fazlula.

No obstante, los talibanes sí han puesto condiciones para deponer las armas: al acuerdo de implantación de la ley islámica en Swat que logró Sufi Mohammed se suma la reivindicación de una amnistía para sus hombres y la retirada del Ejército de la zona.

"Hemos detenido la operación y respetamos el alto el fuego, pero no vamos a retirarnos de Swat", aseveró el portavoz del Ejército.

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