Más de 50 personas mueren en un doble atentado talibán en Pakistán

  • La insurgencia amenaza con nuevas acciones terroristas si las fuerzas locales no abandonan las operaciones en el noroeste.

Comentarios 2

Los talibán continúan con su particular campaña de terror en Pakistán. Al menos 52 personas murieron hoy y decenas resultaron heridas a causa de dos explosiones causadas al parecer por sendos suicidas en una fábrica de artillería de la ciudad de Wah Cantt, al noroeste de Pakistán. La milicia reivindicó inmediatamente como propias estas acciones terroristas, a las que podrían seguir más si se cumplen las amenazas vertidas hoy por los radicales, que condicionan el fin de la violencia a la interrupción de los despliegues en el noroeste del país.

La Policía relató a la cadena de televisión paquistaní GEO que "aparentemente dos hombres se inmolaron en las afueras de una fábrica durante un cambio de turno". En concreto, se trata de una factoría de artillería ubicada en la ciudad de Wah Cantt, cuyo acceso principal y la entrada principal de armas se convirtieron en escenarios de las dos potentes deflagraciones prácticamente simultáneas.

Uno de los miles de trabajadores de este amplio polígono industrial contó que los estallidos fueron "enormes". Por su parte, el gerente de una gasolinera cercana, Shah, declaró cómo "los cuerpos se esparcían por todas partes y los heridos gritaban pidiendo ayuda", muchos de los cuales habían sufrido amputaciones.

Como consecuencia de la tragedia, fuentes oficiales confirmaron al menos 52 fallecimientos, una cifra no obstante variable, dado que alrededor de 70 personas resultaron heridas de distinta consideración. Alrededor de 25 ambulancias trasladaron a gran parte de estos heridos al hospital.

La Policía acordonó el área en los momentos posteriores al atentado y, en términos más generales, las autoridades decretaron la alerta máxima en toda la región de Punjab. El primer ministro local, Yusuf Raza Gilani, condenó con rotundidad el suceso, reconocido como propio por los talibán. "Ha sido por lo que está ocurriendo en Bajaur", explicó por teléfono el portavoz insurgente Maulvi Omar, quien aludió a las operaciones militares cerca de la frontera afgana. "Si no se detiene, continuaremos con estos ataques", amenazó.

Las explosiones de hoy llegan en una semana agitada para Pakistán, que en el ámbito político contempló la salida de la Presidencia de Pervez Musharraf y, en la calle, padeció un atentado suicida contra un hospital el martes. En dicho centro médico, localizado en la ciudad de Dera Ismail Khan, perdieron la vida una treintena de personas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios