Los 'tories' ofrecen a los liberales un referéndum sobre la reforma electoral

  • Los conservadores se movilizan tras el anuncio de Gordon Brown de que se aparta para facilitar un acuerdo entre los laboristas y los liberal demócratas.

Los conservadores británicos ofrecieron a los liberal demócratas un Gobierno de coalición, que abordaría la reforma del sistema electoral en un referéndum, según anunció el responsable de Exteriores de los tories, William Hague. "Estamos dispuestos a hacer un esfuerzo extra", manifestó Hague en declaraciones en el exterior del Parlamento de Westminster, dos horas después de que el primer ministro, Gordon Brown, anunciara que renunciará como líder del Partido Laborista para facilitar un acuerdo con el Partido Liberal Demócrata de Nick Clegg.

Los liberal demócratas mantendrán negociaciones paralelas con el Partido Conservador de David Cameron y el Partido Laborista para la formación de un nuevo Gobierno después de que de las elecciones del pasado jueves no saliera una mayoría absoluta en el Parlamento.

Una consulta ciudadana sobre la reforma de la ley electoral para tener un sistema de representación proporcional es la exigencia principal del partido de Clegg para apoyar a un futuro Ejecutivo. "Claramente la situación ha cambiado ahora de alguna manera", dijo Hague, uno de los miembros del equipo negociador tory, que reconoció que los liberal demócratas han sido claros a la hora de expresar que "sólo aceptarán un acuerdo de Gobierno de coalición con un partido que cambie nuestro sistema electoral".

Por esta razón, y aunque los tories consideran que la prioridad es "la situación financiera, la reducción del déficit y la mejora de la educación", Hague señaló que "el interés nacional nos lleva a hacer un esfuerzo extra" para pactar con el partido de Clegg. "Ofrecemos a los liberal demócratas en un Gobierno de coalición la celebración de un referéndum sobre el sistema alternativo de votación para que la gente de este país pueda decidir", explicó el parlamentario conservador, quien añadió un elemento de urgencia.

En medio de la incertidumbre generada la ausencia de una mayoría absoluta -situación sin precedentes desde 1974-, Hague manifestó que los liberal demócratas "tienen que tomar una decisión urgente" sobre a quién piensan respaldar. La opción del Partido Laborista, según Hague, es la de "un Gobierno que no será estable ni seguro, porque dependerá de otros partidos menores para una mayoría parlamentaria, y tendrá por segunda vez consecutiva un primer ministro no elegido".

Los escaños logrados por los laboristas y liberal demócratas juntos suman 315 (258 los primeros y 57 los segundos), que les dejan a 11 diputados de la mayoría absoluta, por lo que necesitarían de los nacionalistas escoceses, galeses y norirlandeses. Hague advirtió también de que un Gobierno dominado por los laboristas "impondría una reforma electoral sin ninguna consulta, algo que consideramos profundamente antidemocrático".

Por contra, argumentó que la opción conservadora es la de "formar una coalición con un Gobierno que tendría una mayoría parlamentaria estable y segura (...) en la Cámara de los Comunes, algo altamente deseable en nuestra situación, que tendría un primer ministro elegido en David Cameron, que ha logrado el mayor número de votos". Los tories lograron 306 diputados, por lo que una coalición con los liberaldemócratas les situarían 37 escaños por encima de la mayoría absoluta que garantizaría una legislatura estable.

La dirección conservadora se movilizó con rapidez después de que Gordon Brown diera la inesperada noticia de que sacrificará su carrera política para evitar un Gobierno conservador. "La razón por la que tenemos un Parlamento colgado (sin mayoría absoluta) es que ningún partido ni ningún líder fue capaz de lograr un apoyo pleno del país", dijo el primer ministro, quien anunció que pedirá a su partido que ponga en marcha el proceso de transición.

El primer ministro expresó su confianza en que este proceso "se haya completado a tiempo para que el nuevo líder esté en el cargo para cuando llegue el Congreso del Partido Laborista (a finales del próximo mes de septiembre)" y añadió: "No participaré en esa elección y no apoyaré a ningún candidato en particular".

Brown informó también de que Clegg le expresó su intención de entablar "negociaciones formales" con el laborismo para tratar de encontrar puntos en común. La noticia se conoció después de que los parlamentarios liberal demócratas exigieran que se aclaren varios puntos que consideraban cruciales antes de dar el visto bueno a un eventual acuerdo con los tories para la formación de un nuevo Gobierno.

Según fuentes citadas por la BBC, la oferta laborista incluiría un Gobierno comprometido a agotar la legislatura sin Brown como primer ministro, algo que fue una de las principales exigencias liberal demócratas de la campaña en caso de derrota laborista. En una primera valoración de la decisión de Brown, Clegg declaró que era un paso en la buena dirección y expresó su deseo de tener "la transición suave hacia el Gobierno estable que la gente merece". "Nadie puede predecir cual será el resultado de nuestras conversaciones con el partido laborista", añadió.

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