Una mujer será la candidata a la vicepresidencia de McCain

  • El republicano busca con Sarah Palin el voto femenino que apoyaba a Clinton · La gobernadora, 28 años más joven, trata de paliar la edad del senador por Arizona

La elección de la gobernadora de Alaska, Sarah Palin, como su candidata a vicepresidente representa una apuesta tan arriesgada como poco convencional del candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain.

Con este nombramiento, que causó sorpresa generalizada al conocerse ayer, el candidato trata de paliar algunas de sus carencias, como su edad o su falta de experiencia ejecutiva, y consolidar otras de sus fortalezas, como su reputación de independiente.

Y, sobre todo, le permite tender un puente hacia el electorado femenino, en particular aquellas votantes independientes o demócratas que apoyaron la candidatura de la demócrata Hillary Clinton en las primarias y que se han visto decepcionadas por la derrota de su favorita frente al candidato demócrata Barack Obama. La juventud de Palin permite a McCain contrarrestar uno de sus principales problemas, su edad. A sus 72 años, Si McCain ganara, sería el presidente de más edad a la hora de jurar por primera vez su cargo, algo que los demócratas aprovechan para tacharle de alejado del mundo de hoy.

Delgada, con el pelo recogido y gafas, Palin transmite al mismo tiempo una imagen de juventud y eficiencia que la campaña republicana espera resulte atractiva para el electorado.

Palin también refuerza a McCain en la experiencia ejecutiva, ya que, aunque el senador por Arizona cuenta con una larga carrera en el Senado, nunca ha desempeñado cargo como gestor.

La gobernadora de Alaska ayudará además al senador con un electorado que hasta ahora se le ha resistido, los conservadores, ya que la actitud de la republicana es intachable.

Finalmente, con la elección de una mujer prácticamente desconocida, McCain envía una señal a los votantes independientes de que piensa de forma no convencional y no se casa con los poderes de su propio partido republicano.

El candidato republicano se encuentra empatado en las encuestas con Obama y, según los sondeos, los independientes reparten su apoyo a partes iguales entre los dos aspirantes.

Pero la apuesta de McCain no está exenta de riesgos. Para empezar, la gobernadora, aunque popular en Alaska, es una completa desconocida en el resto del país. Hacer que cale en el electorado a sólo dos meses de las elecciones no es una tarea fácil.

Además, aunque la campaña de McCain la presenta como una campeona contra la corrupción, este verano tuvo su pequeño escándalo de abuso de poder. Un funcionario denunció que Palin le había presionado para que cesara a un ex cuñado suyo. En cualquier caso se trata de una cara nueva y, sobre todo, la primera mujer en una fórmula electoral desde que Geraldine Ferraro concurrió como candidata demócrata a la vicepresidencia en 1984.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios