"El diálogo entre Ahmadineyad y Obama debe ser directo y abierto"

  • Shirin Ebadi, la abogada iraní defensora de los derechos humanos que obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2003, confía en el nuevo presidente de EEUU

La premio Nobel de la Paz 2003, abogada y defensora de los derechos humanos, Shirin Ebadi, aseguró ayer que "ha llegado el momento" de que EEUU e Irán dejen atrás el pasado e inicien un diálogo "directo y abierto" tanto "entre presidentes, como entre parlamentos y las sociedades civiles".

Ebadi, que se encuentra de viaje en España para participar en un ciclo de conferencias de la Casa Encendida de Madrid y que ayer fue recibida por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Angel Lossada, confió en que el nuevo presidente Barack Obama "cumpla sus promesas". A su juicio, "se vislumbran signos positivos tanto por parte de EEUU como de Irán" para iniciar una nueva etapa y aseguró que cuando mejoran las relaciones entre dos países "los que primero se benefician son los pueblos". No obstante, no se atrevió a adelantar cuándo podría concretarse el inicio del diálogo o si éste afectará a las elecciones presidenciales que celebrará Irán en junio.

Con respecto a esa cita, la abogada iraní no quiso pronunciarse por ningún aspirante y dijo que lo fundamental es que sean libres y que se elimine la criba de candidatos que realiza el Consejo de la Revolución ya que esa selección "está en contra de la Constitución iraní" y "cuando uno tiene menos opciones para elegir, las esperanzas para dar pasos hacia la democracia son más escasas".

Sin embargo, subrayó el potencial de su pueblo para que haya cambios. "La democracia no es un regalo que un país hace a otro, no se puede enviar con bombas racimo, la democracia es una cultura y esa cultura existe en el pueblo iraní", garantizó. Ebadi reconoció que será necesario tiempo y que los cambios no vendrán de un día para otro. "Ya hemos terminado el siglo de las revoluciones y no queda otra que ser pacientes".

La primera juez que tuvo Teherán y luchadora hasta la médula, ha visto cómo las autoridades iraníes cerraron este año la oficia de la ONG que lidera porque presentó un informe a la ONU sobre violaciones de los derechos humanos. "Nos cerraron la oficina pero no nos van a cerrar la boca, seguiremos con nuestro trabajo". Además, no duda en asegurar que "la responsabilidad de los activistas de derechos humanos empieza cuando se encuentran con problemas y dificultades".

La abogada también fue la primera mujer musulmana en recibir el Premio Nobel de la Paz y ha hecho de la lucha contra los fundamentalismos su vida pero recordó que los radicales existen en todas partes. "¿No conocen a cristianos radicales que quieren imponer su verdad, o a judíos? ¿Por qué cuando se habla de radicales sólo se piensa en musulmanes?".

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