Los camisas rojas aceptan un plan de "reconciliación" con el Gobierno tailandés

  • Los opositores se retirarán de Bangkok cuando se ponga fecha a la disolución del Parlamento

Los cabecillas de las protestas que mantiene Tailandia en una de las peores crisis políticas en décadas, aceptaron ayer el plan de reconciliación del primer ministro, Abhisit Vejjajiva, que propone elecciones para el próximo 14 de noviembre (fecha que sólo se adelanta un mes a la propuesta anteriormente).

La decisión fue adoptada en la reunión que mantuvieron los líderes del frente antigubernamental de los camisas rojas, después de que su guía y benefactor, el ex mandatario depuesto Thaksin Shinawatra, les recomendara aceptar la oferta.

"Hemos acordado de forma unánime entrar en el proceso de reconciliación", anunció Veera Musikapong a los camisas rojas que se agolpaban en la explanada adyacente al Central World, uno de los lujosos centros comerciales que cerraron sus puertas cuando hace un mes los manifestantes lo ocuparon.

El líder opositor indicó que, para ordenar la retirada de los manifestantes del centro de Bangkok, el Gobierno debe primero decir cuándo disolverá el Parlamento y detener las intimidaciones contra los camisas rojas. Fuentes de la Comisión Electoral explicaron ayer que, para poder organizar los comicios el 14 de noviembre, la disolución del Legislativo no puede suceder más tarde de finales de septiembre.

El campamento fortificado montado por los manifestantes en el corazón comercial de Bangkok ofreció ayer el mismo aspecto que en días anteriores, con grupos de camisas rojas esparcidos por la zona de tres kilómetros cuadrados que ocupan desde hace un mes.

Sobre los 24 cabecillas del frente antigubernamental pesan ordenes de búsqueda y captura, que, según dijeron fuentes del Gobierno, serán anuladas mediante una amnistía, cuyos términos estaban siendo definidos.

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