Siria y el Líbano avanzan en la solución del conflicto fronterizo

  • Damasco y Beirut pactan establecer relaciones diplomáticas plenas y alcanzan acuerdos sobre la cooperación para encontrar a los libaneses desaparecidos

La visita de dos días del presidente del Líbano, Michel Suleiman, a Siria concluyó ayer en Damasco con la normalización de las relaciones bilaterales, hecho clave en la estabilidad de Oriente Próximo, tras más de seis décadas de convivencia como vecinos independientes.

Ambos países se han comprometido también a luchar contra el contrabando y cooperarán para aclarar el paradero de los ciudadanos desaparecidos en ambos países, según un comunicado emitido en la última jornada de la visita del presidente libanés.

El presidente sirio, Bachar Al Assad, y su homólogo libanés, Michel Suleiman, decidieron "reanudar los trabajos de un comité conjunto para delimitar la frontera entre Siria y el Líbano", tal como recoge la nota oficial emitida tras las reuniones, que fueron descritas oficialmente como "muy exitosas y constructivas".

Entre la frontera del Líbano y Siria está la zona denominada las granjas de Cheba, territorio ocupado por Israel en 1967 y que mientras que Israel y la ONU lo consideran sirio, Damasco y Beirut reclaman que es territorio libanés.

Sin embargo, el ministro de Exteriores sirio, Walid al Moalem, puntualizó que "no se puede delimitar la frontera de las granjas de Cheba mientras continúe la ocupación". "Las dos partes insisten en la necesidad de la retirada israelí de las granjas libanesas de Cheba, Talal Kafer Shuba y la parte norte de al Gayar", reza en este sentido el comunicado conjunto.

Asimismo, insisten en que "el estado de inestabilidad en la región es consecuencia de la ocupación israelí de territorios árabes", incluidos los altos del Golán, una zona siria ocupada por el Estado judio durante la guerra de 1967.

Durante la visita de Michel Suleiman, la primera de un jefe de Estado libanés desde 2005, también se ha acordado "establecer relaciones diplomáticas entre la República Árabe Siria y la República Libanesa a nivel de embajadas", lo que supondría la institucionalización de sus relaciones por primera vez desde la independencia de ambos países, a principios de los años cuarenta.

El ministro libanés de Asuntos Exteriores, Fawzi Salukh, anunció ayer que los pasos legales vinculados con esta decisión se completarán en las próximas dos semanas, tanto desde Beirut como desde Damasco.

Esta medida pone fin a meses de tensiones entre ambos estados, debido a las reticencias de Damasco a normalizar la relación con su vecino, especialmente después de la evacuación de sus tropas en 2005, tras casi tres décadas de presencia.

Paralelamente, Suleiman y Assad abordaron la controvertida cuestión de los centenares de libaneses desaparecidos en su país durante la guerra civil de 1975-1990.

Los avances dados por ambos líderes podrían contribuir a la pacificación de la región y favorecer la normalización política en el Líbano donde la mayoría parlamentaria, apoyada por occidente y varios países árabes como Arabia Saudí y Egipto, mantiene un continuo pulso con la oposición que es aliada de Siria e Irán.

Este avance en la normalización de las relaciones coincide con las conversaciones indirectas de paz entre Israel y Siria que comenzaron a principios de añocon la mediación turca.

El Gobierno de EEUU dijo ayer que la decisión de Siria y el Líbano es un "buen primer paso". "Hemos abogado durante mucho tiempo por la normalización de las relaciones entre Siria y Líbano saobre la base de la igualdad y el respeto a la soberanía libanesa", dijo la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice.

Según la responsable de la diplomacia estadounidense, uno de los pasos que tenía que haber dado Siria y el Líbano hace tiempo era abrir embajadas propias en los respectivos países.

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