Sesenta años de cascos azules

  • Las operaciones de paz de las Naciones Unidas celebran su aniversario con su reputación afectada por las últimas denuncias de abusos atribuidos a sus tropas

Los cascos azules de las Naciones Unidas cumplieron el jueves sesenta años en un momento en que sus servicios como fuerza de pacificación se requieren más que nunca, pero cuya reputación se ha visto afectada por nuevas acusaciones de abusos atribuidos a sus tropas.

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, rindió homenaje a la labor de los cascos azules en un mensaje en el que calificó su labor de "insignia de honor" para las Naciones Unidas y para la humanidad.

"Durante sesenta años, las operaciones de paz han constituido una respuesta a lo peor de los instintos humanos con lo mejor que puede dar el ser humano", aseguró el máximo responsable de la Organización.

Ban señaló que seis décadas después del despliegue de la primera misión de paz para supervisar la tregua de la guerra árabe israelí de 1948, hay más cascos azules y más operaciones en activo que nunca repartidas por todo el planeta.

Aseguró que las tropas que sirven bajo la bandera azul de la ONU "han proporcionado alivio a los que sufren, reconciliado a los enfrentados, reducido tensiones y dado espacio a la diplomacia".

La ONU mantiene desplegados a más de 130.000 militares, policías y personal civil en 20 misiones de paz en los cinco continentes y su presupuesto alcanzó este año la cifra récord de 6.500 millones de dólares.

Las sedes de las Naciones Unidas en todo el mundo conmemoraron el Día Internacional de las Operaciones de Paz con ceremonias, exhibiciones y actos culturales centrados en la labor de los cascos azules.

En Nueva York, el subsecretario general de la ONU para el Mantenimiento de la Paz, Jean Marie Guehenno, colocó en el vestíbulo de la sede principal de la organización una corona de flores en memoria de los 2.400 militares y civiles muertos al servicio de la paz en las últimas seis décadas.

Guehenno reconoció en una conferencia de prensa posterior que su departamento pasa por momentos difíciles a causa de las crecientes responsabilidad que tiene que asumir y la aparición de denuncias de que militares bajo órdenes de la ONU han cometido abusos sexuales en varios países del mundo.

La organización no gubernamental Save the Children denunció en un informe presentado el pasado 27 de mayo que niños de tan sólo seis años han sido víctimas de abusos sexuales por parte de fuerzas de paz y trabajadores de entidades humanitarias en países como Haití, Sudán o Costa de Marfil.

"Es un tipo de informe que nunca es una lectura agradable, pero nos es muy útil porque llama la atención sobre una de las dificultades que afrontamos al tener que rotar a más de 200.000 personas cada año", apuntó.

Recalcó que la ONU ha mejorado sus mecanismos de investigación en los últimos seis años, desde que estalló el primer gran escándalo de abusos sexuales en su misión en la República Democrática del Congo.

En su opinión, se debe mejorar la comunicación con las poblaciones locales para que denuncien los abusos y aumentar la colaboración con los países que contribuyen con tropas para que impongan medidas disciplinarias a los militares implicados en ese tipo de delitos.

"No ganaremos esta batalla si no contamos con la plena cooperación de los países que contribuyen con tropas, porque somos el reflejo de las ambigüedades del mundo en esta materia", agregó.

Al mismo tiempo, advirtió que la Organización afronta al reto de cumplir con el creciente volumen de tareas que se le han asignado en los últimos años, a menudo sin los recursos necesarios para ello.

"Hemos conseguido éxitos, pero ahora podemos ser víctimas de ellos, porque se nos ve como una solución para todos los males", señaló Guehenno, quien puso como ejemplo la misión conjunta de la ONU y la Unión Africana en Darfur (Unamid), que debería contar con 26.000 efectivos y ser la mayor operación de paz de la historia.

Seis meses después de su despliegue sigue corto de soldados y material, lo que le ha impedido cumplir con su mandato de mantener la paz en esa región sudanesa y proteger a la población civil.

"La brecha entre el mandato que se da y los recursos que se otorgan es lo que puede destruir nuestra credibilidad, algo muy difícil de recuperar", observó.

El aumento de responsabilidades obligó recientemente al secretario general de la ONU a crear una departamento de apoyo a las operaciones de paz y nombró a su frente a la argentina Susana Malcorra.

La financiación de las misiones de paz de la ONU sólo reciben el 0,5% del gasto militar en el mundo, declaró por su parte el director general de la ONU en Ginebra, Sergei Ordzhonikidze, quien presidió una ceremonia en homenaje a los cascos azules, cuando se cumplen hoy 60 años de su creación.

El actual presupuesto para esas misiones es de 7.000 millones de dólares, frente a 1,2 billones que cada año se destinan a la adquisición de armamentos.

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