Sarkozy quiere endurecer la política sobre inmigración ilegal de la UE

  • El presidente francés propone visados biométricos y lecciones obligatorias del idioma del país para los recién llegados · Busca que los extranjeros asuman "valores europeos como la tolerancia y la igualdad"

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El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha fijado en la lucha contra la inmigración ilegal uno de los principales objetivos de la próxima presidencia francesa de la Unión Europea (UE), que empezará el próximo julio. Según informó ayer el diario británico Financial Times, Sarkozy quiere que los Veintisiete adopten medidas tales como la implantación de visados biométricos y lecciones obligatorias del idioma del país para los recién llegados.

Como afirma el rotativo económico, que ha tenido acceso a un documento del Elíseo llamado Pacto sobre Inmigración, la presidencia francesa será durísima contra los inmigrantes. Sarkozy quiere abrir reformas en varios frentes, donde se incluyen nuevas iniciativas más agresivas para los extranjeros que entran en la UE de forma ilegal.

París reconoce en el texto que Europa necesita inmigrantes por "razones económicas y demográficas" pero que no quiere decir que se tenga que dar "la bienvenida a todos aquellos que ven Europa como El Dorado". "Europa está más abierta a la inmigración que América del Norte, aunque no dispone de los medios para acoger con dignidad a todos", asegura el texto.

Por eso, Francia pretende establecer lo que llama "contratos de integración" con distintos países que impulsen, entre otras cosas, la asimilación de los inmigrantes. El documento señala que los extranjeros que vivan en suelo europeo deberían aprender "los valores nacionales y europeos como la tolerancia e igualdad" y sugiere que la inmigración quede restringida a los extranjeros que cuenten con las calificaciones requeridas por las necesidades laborales del país que los recibe.

Con todo, el objetivo francés también es persuadir a los Estados miembros de la Unión para potenciar los acuerdos de repatriación y por ello quiere restringir la entrada. Uno de los argumentos de Francia para endurecer la política de inmigración es que sólo se expulsa a uno de cada tres inmigrantes ilegales que reciben una orden de deportación. Sarkozy pretende alcanzar acuerdos de "readmisión" con países como Marruecos, Pakistán y Turquía para que los inmigrantes que entran ilegalmente en la UE puedan ser enviados de vuelta a casa.

El Ejecutivo francés discute el documento con otras capitales y el contenido del borrador podría rebajarse pero, según el diario británico, Sarkozy espera que los líderes de la UE apoyen el pacto europeo sobre inmigración este año.

El tema del pacto sobre inmigración surgió durante las recientes declaraciones de Sarkozy en Varsovia, en las que aseguró que Francia levantaría las restricciones laborales a los ciudadanos de los países de Europa Central y del Este, que se convirtieron en miembros de la UE en 2004.

Por su parte, el secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, admitió ayer no ver "el objetivo" de exigir a los inmigrantes que acaban de llegar a Europa a "cubrir puestos de trabajo que no cubren los nacionales" de la UE aprobar exámenes de lengua para conseguir su permiso de residencia en Europa porque, a su juicio, suponen "un obstáculo innecesario".

"Habrá que ser muy cuidadosos con ese tipo de obstáculos que pueden convertirse en pretextos para dificultar la inmigración", agregó.

No obstante, admitió que España reconoce que lo que hay que hacer "es trabajar por la integración" y, desde esta perspectiva, considera que "el que un inmigrante aprenda un idioma es un deber del inmigrante y de la Administración española" para integrarlo "de esa forma".

Para España este "pacto político sobre inmigración", a nivel europeo, debe garantizar que "la referencia para cualquier persona que viva en España y en Europa es el cumplimiento de la ley" a lo que "deben estar obligados las personas" como requisito "único" e "imprescindible".

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