Polonia enfada a los rusos

  • El acuerdo entre Washington y Varsovia para instalar interceptores capaces de destruir misiles en pleno vuelo es considerado como una "agresión" por Moscú

Polonia, un ex satélite comunista de Moscú, asumió el riesgo de incrementar la ira de Rusia en plena crisis de Georgia al autorizar a Estados Unidos a implantar en su territorio elementos de su escudo antimisiles.

Tras quince meses de difíciles negociaciones, los representantes de Washington y Varsovia firmaron el jueves un acuerdo en la capital polaca que tuvo como inmediata consecuencia la anulación de la próxima visita a Polonia del canciller ruso Sergei Lavrov, prevista para el 10 y el 11 de septiembre.

Pero las amenazas más serias llegaron el viernes, cuando el jefe del Estado Mayor adjunto del Ejército ruso, Anatoli Nogovitsyn, dijo que Polonia se exponía "a un ataque" al permitir el despliegue. Polonia "se convierte en blanco de medidas de respuesta. Esos objetivos serían destruidos de forma prioritaria", dijo el militar.

El oficial recordó que en ciertas situaciones la doctrina militar rusa autoriza el recurso al arma nuclear. La doctrina "dice claramente" que Rusia puede realizar un ataque atómico "contra Estados dotados del arma nuclear, contra los aliados de Estados dotados del arma nuclear si ayudan a estos últimos y contra aquellos que acepten en su territorio las armas nucleares de otros", precisó Nogovitsyn. "Polonia no puede ignorarlo", concluyó.

El acuerdo permite a Estados Unidos instalar en territorio polaco antes de 2012 diez interceptores capaces de destruir en pleno vuelo misiles balísticos de largo alcance; el dispositivo se completará un potente radar en República Checa, otro país que a inicios de los años 90 salió de la órbita de Moscú.

Washington y Varsovia tratan de persuadir a Moscú de que se trata de un instrumento de defensa frente a países como Irán, pero sus argumentos no convencen. El presidente ruso Dimitri Medvedev afirmó el viernes que el escudo "tiene por blanco a la Federación Rusa".

Algo que rebate Polonia. "Sólo los malpensados pueden temer nuestro acuerdo. Es un buen acuerdo para Polonia, para Estados Unidos, para la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y para la seguridad internacional", dijo el canciller polaco Radoslaw Sikorski.

El canciller dejó además la puerta abierta a inspecciones rusas de la base, una vez instalada.

"Queremos que Rusia pueda tener la posibilidad, si lo desea, de inspeccionar la futura base (estadounidense en Polonia)", declaró el pasado viernes. El emplazamiento elegido por los estadounidenses para su futura base puede sonar a revancha de la Guerra fría. Se trata de Redzikowo, un pueblo del norte de Polonia, situado apenas a 200 kilómetros del enclave ruso de Kaliningrado desde el cual las baterías soviéticas apuntaban sus misiles hacia Occidente.

"Será la primera instalación militar estadounidense en el antiguo bloque comunista y estará además cerca de las fronteras con Rusia", subrayó Beata Gorka Winters, una analista del Instituto polaco de relaciones internacionales.

La presencia estadounidense será más importante teniendo en cuenta que Washington aceptó finalmente la demanda polaca de instalar una batería de misiles Patriot operada por el Ejército norteamericano.

Para el analista militar Wojciech Luczak, no fue el conflicto entre Georgia y Rusia lo que aceleró el acuerdo, sino el deseo del presidente George W. Bush de apuntarse un tanto en política exterior. "La administración Bush atendió las reivindicaciones de Polonia cuando entendió que se trataba de la última oportunidad", señaló.

"Estados Unidos ha encontrado un pretexto para decirse a sí mismo que no hacía falta tener tantas deferencias hacia Rusia e inquietarse por su hostilidad al proyecto, si luego Rusia se comportaba de esa manera en Georgia", agrega Beata Gorka Winters.

2012

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