Obama y McCain buscan el voto evangelista en su primer acto conjunto de campaña

  • El republicano se desmarca de su etapa adolescente y el conservador defiende su firme oposición al aborto.

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Un cuarto del electorado estadounidense pertenece a la religión evangelista y especialmente a ellos los candidatos demócrata y republicano a la Presidencia de Estados Unidos se dirigieron en una doble entrevista. En un foro conservador y ante un público igualmente conservador, Barack Obama y John McCain trataron de ganar puntos, el primero desmarcándose de su controvertida etapa adolescente y puntualizando asuntos espinosos como el aborto y el segundo 'vendiendo' su imagen de defensor de la vida y las concepciones morales tradicionales.

No se trató de un debate, ya que de hecho apenas coincidieron en el escenario, sino de dos entrevistas consecutivas moderadas por Rick Warren, uno de los principales líderes evangélicos de Estados Unidos y cuyas preguntas fueron transmitidas por televisión. La comunidad evangélica representa a uno de cada cuatro adultos norteamericanos, muchos de los cuales (80%) optaron por apoyar en las pasadas elecciones al actual presidente, George W. Bush. Sin embargo, el aspirante de su partido ha tropezado en más de una ocasión con este colectivo, debido a su respaldo en el pasado a la investigación con células madre y las críticas vertidas hacia algunos importantes líderes.

El senador por Arizona quiso salvar los escollos y, a preguntas del entrevistador, se opuso sin fisuras al aborto y defendió el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer. Interrogado acerca de su mayor fracaso moral, McCain aludió al "fracaso" de su primer matrimonio. En lo relativo a un posible fracaso de su país, el senador dijo: "Quizás nosotros no nos entregamos a causas más grandes que nuestro propio interés, aunque hemos sido los mejores en eso".

También se refirió McCain a su etapa como prisionero de guerra en Vietnam del Norte, un hecho recurrente en sus discursos de precampaña, para recordar visiblemente emocionado como un guardia dibujo una cruz en el suelo y rezaron juntos en Navidad. "Durante un minuto, sólo eramos dos cristianos rezando juntos. Nunca olvidaré eso", agregó. Para él, su fe le ayuda a creer en el perdón y la salvación.

Para relatar su mayor fracaso moral, Obama se trasladó a su adolescencia. "Tuve una juventud difícil. Hubo momentos en los que experimenté con las drogas", afirmó, un comportamiento que atribuyó a "un cierto egoísmo" pero que, no obstante, terminó conformando su paso hacia la madurez. Respecto a los que, a su juicio, son los mayores defectos de su país, el político afroamericano apuntó al trato dispensado por la Administración a los pobres, añadiendo en otro momento que no planea subir los impuestos "a nadie".

En cuanto a los temas especialmente espinosos, Obama, que desmintió en varias ocasiones su supuesta condición de musulmán, coincidió con su rival al definir el matrimonio, pero apostó por dar el mismo valor a las uniones civiles que a las eclesiásticas. Más polémica levantó su posición respecto al aborto, que no negó categóricamente, aunque sí apostó por reducir la cifra de interrupciones del embarazo.

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