Mueren 33 personas en combates en el noroeste de Pakistán

  • La zona es escenario de constantes episodios de violencia como enfrentamientos entre tribus rivales o entre insurgentes y tropas del Ejército.

Al menos 33 personas murieron hoy en combates en varios episodios de violencia registrados en el conflictivo noroeste de Pakistán, donde el Ejército está llevando a cabo varias operaciones militares.

En la demarcación de Kohat, situada en la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP), las fuerzas de seguridad acabaron con la vida de 16 insurgentes en un tiroteo, informó el Ejército en un comunicado.

Según la nota, las fuerzas de seguridad detuvieron un vehículo sospechoso cerca de un puesto de control de Doaba, en la zona de Hangu, y ordenaron a los ocupantes que lo abandonasen. "Un individuo salió del vehículo y avanzó hacia el puesto de control. Fue advertido de que se detuviera y, ante su negativa, se abrió fuego contra él", aseguró el Ejército, que añadió que los disparos hicieron estallar la carga explosiva que portaba el suicida.

Las tropas también intercambiaron disparos con el resto de integristas y el vehículo en el que se hallaban estalló, ya que su interior albergaba explosivos.

Según el canal Geo TV, otros seis insurgentes perdieron la vida en enfrentamientos con las tropas paquistaníes en el distrito tribal de Bajaur, donde hace más de dos semanas se inició una operación militar que se ha cobrado la vida de unas 600 personas, en su mayoría integristas.

En la capital de la NWFP, Peshawar, dos personas, entre ellas un policía, murieron cuando un grupo de insurgentes lanzó un obús contra dos comisarías de la ciudad, según "Geo".

Y en el distrito de Kurram, los enfrentamientos entre tribus rivales continuaron por decimosexto día consecutivo y se cobraron la vida de nueve personas, según la agencia estatal APP.

Los enfrentamientos entre las tribus de Tori y Bangash, que pertenecen a las sectas suní y chií, han dejado ya en estas semanas cerca de 340 muertos y cientos de heridos.

Ayer, el Gobierno aseguró que tiene previsto lanzar una operación militar para detener la violencia tribal, pero de momento las fuerzas de seguridad no han intervenido en la zona.

La NWFP y especialmente su volátil cinturón tribal adyacente a Afganistán, que nunca ha estado bajo completo dominio del Estado, son escenario de constantes episodios de violencia como enfrentamientos entre tribus rivales o entre insurgentes y tropas del Ejército.

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