John Edwards da su apoyo a Obama y complica aún más el futuro de Clinton

  • El ex aspirante demócrata elogia al senador por Illinois y manifiesta que luchará para conseguir la unión sólida del partido · El anuncio podría ayudarle a ganar adeptos entre la clase blanca trabajadora

El ex aspirante presidencial demócrata John Edwards anunció ayer su respaldo a la candidatura de Barack Obama, lo que ha ensombrecido aún más el futuro político de Hillary Clinton, que deberá revaluar sus posibilidades de llegar a la Casa Blanca pese a la victoria obtenida este martes en Virginia Occidental.

"Hay un hombre que sabe cómo crear el cambio, que sabe que ha llegado el momento de crear un sólo Estados Unidos, no dos. Y ese hombre es Barack Obama", dijo el ex senador del estado de Carolina del Norte, en un acto celebrado en Grand Rapids (Michigan).

Edwards manifestó que en lo que queda de la campaña su objetivo es conseguir la unión sólida del partido que se ha visto afectada por la enconada lucha entre Obama y Hillary Clinton por la candidatura.

"Cuando termine la nominación tendremos que estar unidos con el convencimiento de que podemos cambiar este país", señaló.

El momento para hacer público el apoyo de Edwards, que abandonó la carrera presidencial el pasado 31 de enero, no podía haber sido elegido con mayor tino por la campaña de Obama.

Se produjo en horario de máxima audiencia, justo cuando las televisiones deberían estar hablando del triunfo que la ex primera dama obtuvo en Virginia Occidental, un estado mayoritariamente blanco y de clase trabajadora.

Pero esta victoria quedó relegada a un segundo plano por una noticia aún más relevante, como es el apoyo de Edwards, al que durante meses han estado cortejando tanto Obama como Clinton, para lograr su adhesión.

Edwards, que empezó la campaña disputando con Obama y Clinton la nominación, se retiró de la contienda tras recibir escasos apoyos en las urnas, pero, aún así, es un político muy respetado ya que fue el candidato a la vicepresidencia con John Kerry en 2004.

Procedente de una familia pobre de Carolina del Sur, Edwards llegó a ser un prominente abogado y posteriormente se convirtió en senador del estado limítrofe de Carolina del Norte, donde había establecido su residencia.

Dados sus orígenes humildes, Edwards conecta muy bien precisamente con el sector trabajador de EEUU que hasta ahora se le ha resistido a Obama.

Su última carrera presidencial estuvo basada en la defensa de la clase media y la población más desfavorecida de EEUU, y cuando se retiró pidió a los dos contendientes que se comprometieran en la lucha contra la pobreza, algo a lo que accedieron tanto Obama como Hillary Clinton.

Por eso, la campaña de Obama confía en que este respaldo público suponga un paso de gigante en las aspiraciones presidenciales del senador de Illinois, cuya capacidad para atraer el voto de la clase blanca trabajadora se puso de nuevo en duda en Virginia Occidental, donde perdió por más de 40 puntos de diferencia.

Para la senadora por Nueva York, el anuncio formulado ayer por Edwards en Michigan, supone un nuevo revés en un momento en que su campaña hace aguas por falta de financiación y por la gran diferencia que le separa de Obama en número de delegados.

En la actualidad, según el recuento de la televisión CNN, Obama cuenta con 1.884 delegados, de los que 284 son superdelegados, frente a los 1.718 de Clinton, que por el momento ha conseguido el apoyo de 273 superdelegados.

Para asegurarse la candidatura demócrata, uno de los dos debe conseguir el apoyo de, al menos, 2.025 delegados para la Convención Demócrata de agosto próximo, en Denver.

Hasta el momento de su retirada de la campaña, Edwards había conseguido 19 delegados, que ahora tendrán libertad para decidir a quién apoyan, si bien ahora se espera que buena parte de ellos opten por Obama.

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