Bush no levanta el embargo y clama por unas elecciones "libres y justas" en Cuba

  • La Comisión Europea defiende "un proceso de transición hacia una democracia pluralista" en la isla.

La renuncia definitiva de Fidel Castro como presidente de Cuba recibió valoraciones de gran parte de la comunidad internacional, en su mayoría partidarias del aperturismo de la isla y de una controlada transición hacia la democracia. Entre otros, así lo expresó el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien mostró su confianza en que en un futuro puedan celebrarse elecciones "libres y justas", poco antes de que su Ejecutivo renunciase a retirar el embargo que mantiene sobre el cercano país. Por su parte, desde la Comisión Europea, el portavoz de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, John Clancy, instó a las autoridades a llevar a cabo "un proceso pacífico de transición hacia una democracia pluralista".

El presidente estadounidense recibió las novedades conocidas hoy desde Ruanda, uno de los destinos de su gira africana. "Creo que el cambio de Fidel Castro debería comenzar un periodo de transición democrática", señaló en rueda de prensa, en la que situó como primer paso a este respecto la liberación de todos los presos políticos. A su juicio, corresponde a la comunidad internacional trabajar junto a los cubanos para lograr, en un futuro, "llevar a unas elecciones libres y justas". "Yo quiero decir libres y justas, no esa clase de escenario electoral que los hermanos Castro intentan vender como si fueran verdadera democracia", añadió.

En cuanto al embargo mantenido por Estados Unidos sobre Cuba, éste por el momento se mantendrá, tal y como afirmó el subsecretario de Estado norteamericano, John Negroponte. "No puedo imaginarme que eso suceda a corto plazo", precisó, preguntado a este respecto. Entretanto, los precandidatos demócratas a la Casa Blanca Hillary Clinton y Barack Obama abogaron por suavizar el embargo si la isla lleva a cabo ciertas reformas, mientras el republicano John McCain considera necesario mantener la presión.

Por su parte, el portavoz del comisario de Desarrollo y Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea resaltó que ahora "el objetivo de los Veintisiete "es alentar un proceso pacífico de transición hacia una democracia pluralista y el respeto por los Derechos Humanos". Para Clancy, este camino de diálogo es "un proceso continuo" en el que participan "todos los actores, incluidas las autoridades y la sociedad civil" cubana.

La palabra "transición" también sonó en boca del Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, después de que "la situación en Cuba se haya ido degenerando" desde "el punto de vista de los Derechos Humanos". De este modo, indicó que la renuncia de Castro "es una decisión que si se hace bien puede encaminar a Cuba en un proceso de transición" pacífico.

Pero no todo son llamadas al cambio en Cuba desde el extranjero. Algunos países aplauden la política de la revolución castrista y el régimen comunista, como volvió a hacer hoy el aliado Gobierno de Bolivia, liderado por Evo Morales. El vicepresidente de la República, Álvaro García Linera, recordó que "el proceso revolucionario cubano no depende de una personas, es un proceso histórico y ha quedado una élite política fuertemente vinculada a la historia del pueblo que conduce este proceso". Por ello, la decisión del presidente saliente sólo se trataría de "una transición basada en proceso históricos y biológicos necesarios y de los cuales el presidente Castro fue muy claro".

Otro incondicional aliado de La Habana, Vietnam, subrayó que "para los líderes y la población de Vietnam, el presidente Fidel será un gran amigo, un querido camarada y un hermano, según un comunicado del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Le Dung. Asimismo, el que fuese último ministro de Exteriores de la extinta Unión Soviética, Eduard Shevardnadze, denominó "héroe" y "el hombre más listo y el más sabio" a Castro, al tiempo que no auguró "grandes cambios" para la isla.

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