Bush visita a sus "amigos íntimos" en el 60 aniversario del Estado de Israel

  • El líder de EEUU se reúne con Peres y Olmert en su primer día en Tierra Santa

El presidente estadounidense, George W. Bush, aseguró ayer a Israel el firme apoyo de su país, así como su voluntad de seguir impulsando un acuerdo de paz israelo-palestino, en el que dice seguir creyendo pese a que el escepticismo crece a medida que se consume su mandato.

Bush, que llegó ayer en el Air Force One hasta Tel Aviv junto a su esposa, Laura, se deshizo en elogios nada más pisar tierra hebrea: calificó a los israelíes de "amigos íntimos" y comparó incluso el origen de los dos países porque ambas "naciones se enfrentaron a grandes desafíos cuando fueron fundadas".

"El objetivo de Estados Unidos debe ser (...) apoyar a nuestro aliado y amigo más cercano en Oriente Próximo", dijo Bush, que acudió a Israel para celebrar el 60 aniversario de la creación del Estado de Israel.

Paralelamente, Washington quiere "continuar trabajando" para que la gente "razonable" que quiere vivir en paz con Israel "tenga la ocasión" de hacerlo, dijo el presidente norteamericano al inicio de la entrevista con su homólogo israelí, Simon Peres.

"Lo he visto más optimista de lo que me esperaba", dijo más tarde Peres en referencia a Bush, mientras éste iniciaba su encuentro con el primer ministro israelí, Ehud Olmert.

Antes de que termine el mandato del presidente estadounidense en enero de 2009, "podemos llegar a una situación que refuerce la paz", añadió Peres.

La visita de tres días de Bush a Israel, la segunda desde enero, comenzó, sin embargo, con malos auspicios, entre negociaciones que patinan, nuevas sospechas de corrupción contra Olmert y las tensiones en el vecino Líbano.

Bush repitió que confía en que israelíes y palestinos logren entenderse antes del final de su mandato en torno a un acuerdo que posibilite la creación de un Estado palestino.

"Consideramos la Tierra Santa como un lugar muy especial y a los israelíes como nuestros amigos íntimos", dijo el líder norteamericano en una breve declaración que concluyó con un shalom (paz en hebreo), al término de una ceremonia de acogida a su llegada al aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv.

Pese a que Olmert habló el martes de "avances reales" en las negociaciones con los palestinos, la Administración estadounidense dijo que no había que esperar grandes progresos.

"Nosotros no le deseamos la bienvenida a Bush ni a los presidentes hipócritas que quieren complacer al diablo estadounidense", dijo el más influyente de los líderes de Hamas en Gaza, Mahmud Zahar, durante una ceremonia con motivo del aniversario de la nakba, la catástrofe que fue para los palestinos la creación del Estado de Israel en 1948.

Desde Teherán, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió ayer que los pueblos de la región "desarraigarán" a Israel en cuanto tengan la ocasión y añadió que la conmemoración de los 60 años del país es "la de un muerto".

Los palestinos, por su parte, tienen previstas para hoy manifestaciones en Gaza y Cisjordania con motivo de la nakba. También hoy Bush pronunciará su primer discurso ante el Parlamento israelí, que será boicoteado por los diputados árabes israelíes.

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