Bruselas debate la posible supresión de las sanciones impuestas a Cuba

  • Suecia y la República Checa podrían vetar la revocación de las medidas impuestas a la isla en la cita de hoy en Bruselas · La posición mayoritaria aboga por acabar con la política de castigo

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La Unión Europea volverá a debatir hoy sobre sus relaciones con Cuba durante una cena de ministros de Exteriores en la que, al menos Suecia y la República Checa, podrían vetar la supresión de las sanciones diplomáticas a la isla.

"Estamos cerca de un acuerdo, pero también seguimos dispuestos a bloquear la negociación", aseguró ayer un portavoz checo que recordó que cualquier decisión deberá tomarse por unanimidad de los Veintisiete.

El debate tendrá lugar en el marco de la Cumbre semestral de los jefes de Estado y de Gobierno europeos.

También está en el aire la posición de Alemania, que irrumpió en la discusión el pasado lunes cuando la canciller, Angela Merkel, sorprendió incluso a su ministro de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, al ordenarle por teléfono que pidiera retrasar la decisión del Consejo que se celebró en Luxemburgo.

En medios diplomáticos se señalan las diferencias ideológicas en el seno de la coalición de Gobierno alemana (de democristianos y socialdemócratas) como razón probable de este movimiento.

Además, según fuentes diplomáticas consultadas ayer por Efe, "otros países podrían dar sorpresas de última hora" y apartarse de la posición mayoritaria, encabezada por España, que aboga por acabar con la política de castigo impuesta en 2003 tras el encarcelamiento de 75 disidentes en La Habana.

A pesar de que los contactos diplomáticos entre capitales europeas se han multiplicado desde que se retrasase la decisión del pasado lunes, Estocolmo y Praga siguen por el momento dispuestas a mantener la firmeza con el régimen comunista.

Fuentes diplomáticas suecas explicaron que su Gobierno "no ve ningún signo convincente de avance democrático en Cuba", y tampoco está de acuerdo en aceptar que la UE deba levantar las sanciones como condición para iniciar un diálogo con La Habana.

Por su parte, un portavoz de la delegación checa recordó sus condiciones para apoyar que se revoquen las medidas: una doble vía en la que cada delegación europea que viaje a Cuba se reúna tanto con el Gobierno como con la "oposición democrática", la liberación de presos políticos y la publicación de libros "prohibidos" por el régimen.

"Si en el plazo de un año no se han cumplido estas condiciones, preferimos que la UE no tenga relaciones con Cuba", explicaron estas fuentes checas.

España, por el contrario, quiere trasladar a Europa su propia política bilateral con Cuba, en virtud de la cual dialoga con las autoridades sobre todos los temas, incluidos los derechos humanos, para tratar de influir en la democratización del régimen.

Los ministros de Asuntos Exteriores de los Veintisiete debatirán hoy estos dos enfoques aunque, de cumplirse los deseos de Alemania, la decisión final se podría retrasar hasta la Presidencia francesa de turno de la UE, en el segundo semestre del año.

El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, restó importancia el lunes pasado al retraso del debate y se mostró convencido de que al final saldrá adelante la posición que defiende España.

Fuentes diplomáticas cubanas reconocieron que les preocupa el movimiento de Alemania, pero confiaron en que se cumplan las expectativas de Moratinos. Por el contrario, antiguos presos políticos y organizaciones como las Damas de Blanco confían en que la UE no levante el castigo, ya que esto se podría interpretar como una victoria de los sectores más duros del Gobierno cubano.

La Cumbre tratará además de buscar salidas al bloqueo provocado por el rechazo irlandés del Tratado de Lisboa el jueves pasado, que pone en el punto de mira al primer ministro de Irlanda, Brian Cowen, a quien correspo dar alguna solución.

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