MOTORES TRUCADOS

EEUU acusa a Fiat-Chrysler de usar un software ilegal para manipular las emisiones

  • La Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) ha acusado al consorcio automovilístico Fiat Chrysler Automobiles (FCA) de utilizar un software ilegal que alteraba las emisiones de algunos de sus vehículos.

La acusación hace referencia al Jeep Grand Cherokee de 2014, 2015 y 2016. La acusación hace referencia al Jeep Grand Cherokee de 2014, 2015 y 2016.

La acusación hace referencia al Jeep Grand Cherokee de 2014, 2015 y 2016.

La Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos acusó hoy al fabricante Fiat Chrysler de trucar unos 104.000 vehículos para engañar en pruebas de emisiones de motores.

El anuncio provocó una caída de las acciones de la empresa en Wall Street de más de un 13 %, y se produjo un día después de que las autoridades estadounidenses impusieran una multa de 4.300 millones de dólares a Volkswagen por el escándalo de los motores diésel trucados del fabricante alemán.

La EPA informó en un comunicado de que ha enviado al grupo italo-estadounidense Fiat Chrysler un "aviso" por "supuestas violaciones de la Ley de Aire Limpio por instalar y no revelar un software de tratamiento de motores".

La denuncia se refiere a los modelos 2014, 2015 y 2016 del todoterreno Jeep Grand Cherokee y la camioneta Dodge Ram 1500 con motores diésel de 3,0 litros "vendidos en Estados Unidos". El caso afecta "a unos 104.000 vehículos", precisó el organismo regulador.

"No revelar un software que afecta a emisiones en el motor de un vehículo es una grave violación de la ley, que puede resultar en la contaminación nociva del aire que respiramos", subrayó la subdirectora de la Oficina de Cumplimiento de EPA, Cynthia Giles.

"Seguimos investigando la naturaleza e impacto de estos artefactos. Todos los fabricantes automovilísticos deben cumplir las mismas reglas, y continuaremos haciendo responsables a las compañías que logran una ventaja competitiva injusta e ilegal", agregó Giles.

La EPA está colaborando con el Consejo de Recursos del Aire de California (CARB), que también ha emitido el mismo "aviso" contra FCA e investiga igualmente el caso.

"Una vez más, un gran fabricante automovilístico tomó la decisión empresarial de saltarse las normas y lo pillaron", afirmó la presidenta del CARB, Mary D. Nichols.

Fiat decepcionada

Por su parte, Fiat Chrysler Automobiles (FCA) negó hoy las acusaciones de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de EEUU de que trucó unos 104.000 vehículos para engañar en pruebas de emisiones de motores.

La compañía italo-estadounidense se declaró "decepcionada" por el anuncio de la EPA y manifestó su intención de "trabajar con el "Gobierno entrante" del presidente electo, Donald Trump para "resolver este asunto de firma justa", según un comunicado.

El anuncio de la EPA provocó una caída de las acciones de la empresa en Wall Street de más de un 13 %, y se produjo un día después de que las autoridades estadounidenses impusieran una multa de 4.300 millones de dólares a Volkswagen por el escándalo de los motores diésel trucados del fabricante alemán.

No se vendieron en Europa

En este sentido, el grupo Fiat Chrysler Automobiles (FCA) ha asegurado que los modelos a los que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos acusa de llevar instalado un software de tratamiento de motores diésel para manipular las emisiones no se han comercializado en Europa.

En declaraciones a Efe, el director de Comunicación de FCA en España, Guillermo García Alfonsín, ha destacado que todos los coches "afectados por lo que dice la EPA" son modelos vendidos en EEUU y ha subrayado que "ninguno de esos motores, ni ninguno de esos códigos de motor, se han vendido en Europa".

"Tienen otro motor completamente distinto, el código de motor del Grand Cherokee en EEUU es uno, y aquí -en Europa- es otro", ha aclarado García Alfonsín.

El directivo de FCA en España ha negado la utilización por parte del fabricante ítaloestadounidense de "ningún dispositivo que sea ilegal", al tiempo que ha añadido que FCA "cumple con toda la legalidad vigente en EEUU".

En este sentido, García Alfonsín ha explicado que el grupo automovilístico "llevaba semanas" intercambiando información técnica con la EPA y que la decisión de hacerlo público les ha dejado "decepcionados" y "extrañados".

García Alfonsín ha asegurado que para FCA el sistema "es completamente legal" y ha afirmado que seguirán colaborando con la EPA y con el nuevo Gobierno estadounidense.

"Volveremos a sentarnos con ellos para intentar llegar a un acuerdo y a un entendimiento, para que nos expliquen dónde consideran que nosotros infringimos el reglamento y qué podemos hacer para solventarlo", ha apuntado.

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