Sevilla en el espejo de Salzburgo y Bayreuth

  • La consejería de Turismo presenta en el Alcázar cinco circuitos que recrean óperas ambientadas en la ciudad

Hay ciudades que viven por y para la música. Así, el Festival de Bayreuth tiene a Wagner, Salzburgo a Mozart y el Festival de Pesaro está consagrado a Rossini. “Pero Sevilla tiene la recompensa de ser precisamente eso, ser Sevilla”, recordaba anoche en un concurrido Alcázar el consejero de Turismo, Luciano Alonso, al presentar el programa de circuitos Sevilla, ciudad de ópera que pretende rentabilizar el hechizo que la capital andaluza ha ejercido en el imaginario de libretistas y compositores. Porque Sevilla, como contextualizó en su intervención el catedrático de Historia Ramón María Serrera,“es la ciudad que más óperas ha inspirado, con 128 títulos, el récord absoluto del mundo, por delante de Roma, París o Moscú”.

La iniciativa, incluida en el Plan Turístico de la capital andaluza, cuenta con una inversión de 250.000 euros e incluye tres itinerarios turísticos dedicados a la Carmen de Bizet, a Don GiovanniLas bodas de Fígaro, además de otros dos que componen una mezcla de los principales mitos de las óperas inspiradas en Sevilla.

Este producto se completará con la comercialización a través de tour operadores nacionales e internacionales de un cupo de entradas de las producciones operísticas programadas por el Teatro de la Maestranza en su próximo temporada 2010-2011. Además, se ha ideado una gama de artículos promocionales, como audioguías, vídeos y grabaciones sonoras, entre los que sobresale por su calidad el libro 100 Óperas de Sevilla que Serrera ha escrito junto al también historiador Andrés Moreno Mengíbar, crítico musical de Diario de Sevilla. Otro de los propósitos del programa, avanzó Serrera, “es recuperar esos títulos, muchos de ellos prácticamente desconocidos, en producciones en teatros e incluso al aire libre para que puedan representarse en la época estival generando una oferta lírica permanente en la ciudad”.

Este acto institucional, que sirvió de prólogo al Día Europeo de la Ópera que se celebra el domingo, tuvo como ejemplar maestro de ceremonias al barítono Carlos Álvarez, a quien todos desearon ver pronto encarnar a alguno de los reyes que habitaron el Alcázar de Sevilla y que, como Pedro el Cruel, inspiraron óperas tan inolvidables como María Padilla de Donizetti. Participaron también Rosamar Prieto-Castro, teniente de alcalde del Consistorio, y Antonio Galadí, presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla, instituciones que apoyan el proyecto.

Entre el público, caras conocidas de la vida musical de la ciudad como la gerente del Maestranza y la Orquesta de Sevilla, Remedios Navarro; el director sinfónico Juan Luis Pérez; la directora del Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad Hispalense, Concha Fernández, y Bernardo Bueno, delegado provincial de Cultura, cuyo consejero se ausentó para acudir al doctorado de Antonio Banderas por la Universidad de Málaga. Tampoco el alcalde de Sevilla ni la delegada de Cultura, Maribel Montaño, asistieron a la puesta de largo de un proyecto que ahonda en un imaginario que se ha ido enriqueciendo en cada época: del Barroco nació el mito de Don Juan, la Revolución Francesa alumbró a Fígaro y el Romanticismo dio forma a Carmen, “la gran heroína de Sevilla que murió antes de perder su derecho a amar”, según Serrera.

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