Aya Güeyes, una joven senegalesa que pide sitio

  • Acaba de lograr el premio Modelo del Año en la MBFWM, un galardón que espera que sea un acicate para seguir triunfando sobre las pasarelas

Lleva cinco años trabajando en el mundo de la moda, aunque su nombre había pasado desapercibido hasta ahora. Ha sido L'Oreal quien se ha fijado en el potencial de belleza de Aya Güeyes, una guapa senegalesa de 25 años a la que ha convertido en la Modelo del Año de la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.

A pesar de su belleza racial, su porte elegante y sus medidas de infarto, Aya se convirtió en modelo casi de rebote. La joven, que se crió en París, llegó a España para cursar estudios de Enfermería y Turismo en Valencia y fue en la facultad donde fue descubierta por la agencia MadModels.

Tras desfilar en la Valencia Fashion Week, Aya se sintió atraída por el mundo de la moda y pronto se fue abriendo sitio en las principales pasarelas nacionales, de la Bridal Week de Barcelona pasando por la Fashion Week de Madrid o la recién estrenada Fashion Weekend de Ibiza, donde se la vio muy cómoda desfilando para Andrés Sardá y Desigual. Prestó también su imagen para el último catálogo de Woman'Secret, donde no pasó desapercibida. Y, en esta última edición de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid ha paseado su porte elegante con diseños de Ion Fiz, Montesinos, Andrés Sardá y Ulises Mérida.

A partir de ahora su nombre empezará a sonar con más fuerza en otras pasarelas internacionales, como ha pasado con otras modelos que consiguieron este premio hace años y que todavía siguen conservando un sitio destacado en el mundo de la moda, desde Nieves Álvarez hasta Laura Sánchez o la madrileña Blanca Padilla, que este año volverá a participar en el desfile anual de Victoria's Secret.

Aya Güeyes se ha convertido en la tercera modelo de raza negra que ha ganado el premio de Modelo del Año en la pasarala madrileña, un galardón que ella espera no sólo le abra puertas en su carrera como modelo sino también que sirva de altavoz para defender las causas que le preocupan. Asegura rontunda que antes de subirse a las pasarelas su vocación era ayudar a los necesitados y por eso se matriculó en enfermería y participó como voluntaria en Médicos sin fronteras. Su objetivo sigue siendo tender una mano a los que pasan hambre en su país de origen, sobre todo a los más pequeños, por los que siente especial predilección.

Aunque en su familia están deseosos de que regrese a Francia, donde siguen viviendo sus padres, la joven modelo no piensa de momento cambiar su lugar de residencia porque se siente muy agradecida a la cálida acogida que le han dado los españoles. Es más, no descartaría formar aquí una familia en el futuro.

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