Los inmigrantes levantan la voz

  • Colectivos de extranjeros dicen sentirse utilizados como arma electoral en el cruce de propuestas de PP y PSOE sobre inmigración · El contrato de integración de Rajoy divide a los grupos de residentes

Son casi cuatro millones y medio de personas, según el Padrón Municipal 2007. Son extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor, que viven en España, trabajan, cotizan a la Seguridad Social, tienen hijos y hacen su vida lo mejor que pueden. Como todos. El 9 de marzo no irán a votar, porque no tienen derecho a hacerlo, aunque durante la campaña y la precampaña electoral hayan escuchado propuestas que pueden afectarles directamente, la más sonada hasta el momento el contrato de integración propuesto por el PP.

Pero aunque no tengan voto, sí tienen voz para valorar el transcurso de estas elecciones generales en las que algunos se han sentido utilizados como arma electoral. De izquierdas o derechas, no se sabe qué impacto podría tener que los extranjeros pudieran votar, pero sabiendo que se trata del 9,9 por ciento de la población está claro que si tuvieran opción de ir a las urnas -lo que reclaman mayoritariamente- podrían dar un vuelco a los resultados.

En España sólo pueden votar los ciudadanos de la Unión Europea pero la Constitución establece que el resto de extranjeros sólo pueden ejercer ese derecho si existen tratados de reciprocidad con sus países de origen. Es decir, en aquellos en los que los españoles también pueda votar. En la práctica, ese acuerdo de reciprocidad sólo existe con Noruega. Para resolver esta situación se puede, o bien ampliar esos acuerdos o reformar la Constitución, lo que exige un acuerdo entre los dos partidos mayoritarios.

Tras el marroquí, el colectivo rumano es el más numeroso. Tras la adhesión de Rumanía y Bulgaria a la UE, España es el país que más número de nacionales rumanos acoge, más de 500.000. De poder votar, el presidente de la Asociación para el Desarrollo Económico y Cultural Rumano en España (ADERE), Daniel Tecu, lo haría por Mariano Rajoy. "He leído atentamente los programas de los dos grandes partidos y creo que el PSOE no trae muchas propuestas. El PP, en cambio, propone el contrato de integración. He de reconocer que al principio me pareció un poco extraño, pero después comprendí que tiene su lógica y sus ventajas tanto para extranjeros como para nacionales", dice.

A Changyi Kian, presidente de la asociación de Pequineses en España, la propuesta del PP también le parece oportuna. El colectivo chino es el octavo más numeroso en el país, con casi 120.000 residentes legales. "La gente necesita un cambio, porque en los últimos años la economía está bajando. El contrato de integración de Rajoy me parece bien, porque hay muchos países y gente pobre y España no puede acoger a todos. En cuanto al voto, creo que pasado un determinado periodo en el que los residentes legales demuestren que están integrados, deberían poder tener derecho a expresarse en las urnas".

CUESTIONES ECONómicas

Rosario Sanabria, presidenta de ARI-Perú, asegura que muchos extranjeros se siente utilizados como arma electoral. Se habla sobre ellos, se hacen propuestas que les afectarán en su día a día, pero no se les deja elegir. "Tenemos un planteamiento crítico por el mal uso de la inmigracion desde el proceso electoral. Somos ciudadanos que trabajamos, nos vinculamos con el Estado y no queremos un tratamiento especial. Por ello exhortamos a la responsabilidad y seriedad del tratamiento de la inmigración en España. Pedimos a PP y PSOE que no manipulen a los extranjeros para arrancarnos votos a favor o en contra. Por ejemplo, el contrato de integración propuesto por Rajoy supone perder la perspectiva del Estado de Derecho y se ha explicado tan mal que ha generado verdaderas situaciones de pánico entre los inmigrantes residentes, que no han entendido lo que se propone y han temido que se les vaya a expulsar del país. No hace falta ningún contrato de integración porque ya existe una política de extranjería que regula normativamente el procedimiento por el que los extranjeros pueden incorporarse al país".

Malick Cisse, presidente de la Asociación Cultural de Inmigrantes Senegaleses de Málaga, recela de la propuesta del PP pero cree que la clave de unas elecciones que se presentan inciertas será la cuestión económica. "La economía española, como la del resto de países, está en una situación delicada y va a marcar una diferencia entre los dos candidatos. Me recuerda a las últimas elecciones en las que se enfrentaron González y Aznar. La economía también estaba un poco paralizada en aquella época y eso hizo ganar a Aznar. Puede que este año también suceda, y con esto no quiero decir que el PP tenga mejores planteamientos. Creo que los dos candidatos son bastante buenos, pero está claro que sólo uno puede ganar y el que pierda, lo hará por la economía".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios