Zapatero reunirá a los presidentes autonómicos para luchar contra "el machismo criminal"

  • El presidente del Gobierno pide a los vascos que no den "ni un respiro a los violentos" después de comprobarse que "sólo saben hablar el lenguaje del dolor".

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La agenda política se vio hoy claramente marcada por los últimos asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas. Tanto es así que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió hoy públicamente a que, si gana las elecciones del 9-M, "en la primera semana" como jefe del Ejecutivo, convocar a la Conferencia de Presidentes Autonómicos "para hacer un plan conjunto de lucha sin cuartel contra la violencia de genero". Además, durante su mitin de la noche en Barakaldo, Zapatero pidió a los vascos que no den "ni un respiro a los violentos" porque se ha comprobado, después de sus "esfuerzos" por la paz "sólo saben hablar el lenguaje del dolor".

El presidente del Gobierno se desplazó hoy hasta el Bilbao Exhibition Center de Barakaldo, donde estuvo arropado por más de 4.000 simpatizantes que le coreaban lemas como 'ese presi' y durante el cual miles de personas tuvieron que seguir el mitin por las pantallas que la organización del PSOE había dispuesto a las puertas del recinto. Además, asistieron al discurso de Zapatero, el secretario general del PSE, Patxi López, y los presidentes autonómicos de Aragón, Cataluña y Castilla-La Mancha, Marcelino Iglesias, José Montilla y José María Barreda, respectivamente.

La primera referencia de Zapatero fue a las cuatro víctimas de la violencia de género que se produjeron ayer en diferentes puntos de España, en lo que podría calificarse como un 'miércoles negro' para las mujeres. "Hace cuatro años me comprometí a que la primera ley fuera la Ley contra la Violencia de Género. Hicimos la ley, y es útil, pero no es suficiente", reconoció el jefe del Ejecutivo, que se comprometió ante los presentes a "convocar en la primera semana como presidente una Conferencia de Presidentes Autonómicos para hacer un plan conjunto de lucha sin cuartel contra la violencia de género y no parar hasta acabar con la lacra y el machismo criminal".

El candidato socialista pidió el voto a los ciudadanos de Euskadi para que los próximos cuatro años haya un gobierno "que respeta a todos, que ha dialogado con todas las fuerzas políticas de Euskadi, que busca el entendimiento, que quiere trabajar por que vivir juntos sea la mejor fórmula, la más amable, la más útil, la que más futuro tiene". "Pido el voto para que no tengamos ningún riesgo de que pudiera ganar la política del ordeno y mando, de la tolerancia, de la confrontación, del 'vale todo', hasta usar el terrorismo como se ha usado en estos cuatro años sólo por la ciega y desnuda ambición de poder y por no haber asumido una derrota electoral", proclamó.

Tras defender que Euskadi es una tierra "de todos y para todos", Zapatero volvió a pedir el voto a los que "saben que he empleado lo mejor de mi capacidad, lo más alto de mis ideales, lo más profundo de mis sentimientos, para trabajar por ver el fin de la violencia, la paz en esta tierra". "Sé que si somos más fuertes seremos capaces de acabar definitivamente con la violencia, de hacer que la democracia, que ya ha ganado, evite más dolor, más víctimas, evite la barbarie", subrayó el presidente del Gobierno, antes de remachar: "Pido que me den esa mayoría para tener la fuerza suficiente acabar con ETA y que gane la libertad para siempre en Euskadi".

En este punto, Zapatero aprovechó para pedirle a la sociedad vasca "que no dé ningún amparo, ni la más mínima legitimidad, ni un respiro, a los violentos, después de comprobarse, después de mi esfuerzo, que sólo saben hablar el lenguaje del dolor de la muerte y de la bomba". Además, el jefe del Ejecutivo defendió que "la paz es la tarea más noble, la que más sacrificio exige, es la tarea de los valientes, es la tarea de aquellos que no les importa perder por salvar vidas y por defender la libertad".

El candidato socialista tampoco perdió ocasión de volver a referirse a las declaraciones de Miguel Arias Cañete, dirigente del PP, partido al que reprochó que quiera "un gobierno antiguo". "Les gusta la España de antes, les gustan los camareros de antes", bromeó Zapatero, que aseguró que, a su parecer, "los camareros de ahora lo hacen muy bien", y que lo que sí es seguro es "que hay señoritos como los de antes". "Les enoja, les molesta que haya personas ecuatorianas que vayan a la sanidad pública ¿estos son los que dicen que van a misa los domingos?", se preguntó Zapatero, antes de exclamar "será posible tanta hipocresía".

"Sí, van a misa y se manifiestan con los obispos", continuó, reprochando al PP que hable "de inmigración como si hablaran de mercancías, como si fueran personas destinadas a venir a delinquir". "Cuánta irresponsabilidad de alguien que dice, no sé si es verdad o no, que quiere ser presidente de España", ironizó Zapatero, que aseguró que el discurso que "hay que hacer" es el "de la convivencia", porque siempre que se ha hecho un discurso "de la intolerancia" a España "le ha ido muy mal". "Yo espero que alguna vez un obispo les diga algo a ellos cuando hablan de la inmigración, porque hablan de seres humanos", añadió.

Zapatero destacó la subida hasta los 600 euros del salario mínimo interprofesional que ha realizado su gobierno, una cifra que le da "rubor". Frente a esta subida, y la prometida hasta los 800, criticó que Mariano Rajoy dijera que ese aumento "estropea la economía" mientras que Pizarro "puede llevarse una indemnización de 1.500 millones de euros". "Ese es su modelo, y todo lo demás sobre economías familiares, sobre quién llega a fin de mes, todo es pura demagogia, porque les importa un rábano", proclamó. Por último, comentó que algunos compañeros le dijeron que tendría que haber sido más duro al responder a Rajoy cuando le acusó de agredir a las víctimas, ante lo que aseguró: "no sabéis la satisfacción que produce cuando además de ganar, se gana con una sonrisa y buen talante".

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